Web informativa sobre la Asamblea 2012 de la GLSE

Libro: En la Columna Norte

Título: En la Columna Norte
Subtítulo: Impresiones tras la Iniciación
Autor: Juan Antonio Espeso González
Editorial masonica.es
Colección: Serie Roja (Autores contemporáneos)
1ª edición, febrero 2012
ISBN (edición impresa): 978-84-92984-41-1
ISBN (edición digital): 978-84-92984-42-8
Depósito Legal: SE-1491-2012
Tamaño: 210 x 140 mm
Páginas: 162
PVP: 12 euros
PRESENTACIÓN
«El poderoso magnetismo de la Masonería, lo que motiva a alguien a acercarse a la puerta del templo y llamar tímidamente, tiene mucho que ver a menudo con un cierto hambre de intercambio erudito. Muchos profanos creen poder encontrar en Masonería su ansiado ateneo del saber, su club filosófico privado a medida de sus posibilidades, su tertulia intelectual. A muchos hombres y mujeres se les queda corto en este sentido su mundo cercano y sienten haber tocado techo. Creen que en las Logias se conserva un último reducto a la inquietud del pensamiento y se agarran a la esperanza de encontrar un grupo de iguales en todos los sentidos. Igual de cultos, igual de solos. La riqueza de la buena conversación es un tesoro demasiado valioso para ser desdeñado. Muchos creen que es nuestra seña de identidad.
Para otros tantos, el factor sociable es lo que les decide. La pertenencia a un grupo humano en general, con el que a priori se espera tener cierta afinidad de principios y valores por lo leído, compartir intereses, tiempos, cafés, reflexiones y conversaciones... Hay quienes en Masonería buscan simplemente compañía. Algunos como extensión de su extroversión. Otros por el contrario, como última esperanza a su soledad.»
En esta singular obra, Juan Antonio Espeso González, Maestro Masón, expone a corazón abierto su experiencia más íntima a lo largo del proceso iniciático que supone el ingreso en la masonería.
Como persona muy vinculada al mundo del escultismo, al final del libro el autor incluye un interesantísimo apéndice sobre la relación de la masonería con el escultismo: SIMILITUD O IDENTIDAD, CAUSALIDAD O CONTINUIDAD.
Quién ha dicho “secretos”?

El pasado día 12 de enero El Masón Aprendiz hizo referencia a la colaboración entre Literat Tours y el Ateneo Minerva, la primera como empresa cultural que programa paseadas temáticas por la ciudad de Barcelona entre las que cuenta con recorridos por la Barcelona Masónica; siendo la segunda, el mencionado Ateneo, que dispone a sus instalaciones de un Templo Masónico y a la vez es sede de la Gran Logia Simbólica Española.
Ayer, 29 de enero, van concurre ambas entidades en un acto cultural. Treintaidós personas (profanas) fueron recibidas al Templo Masónico que se encontraba adornado con todo su esplendor simbólico donde recibieron una conferencia titulada “Masonería a puerta abierta” (30 minutos) impartida por un Maestro Masón que al finalizar la su a alocución invitó al público, con la más absoluta libertad de expresión, a preguntar, a exponer, a abundar sobre el tema así como a hacer crítica.
También hay que remarcar la presencia de cuatro HH.•. Masones pertenecientes a diferentes Logias de la G.•.L.•.S.•.E.•. que actuaron como coordinadores y van colaborar en las aclaraciones.
Aconteció de todo y absolutamente todas las intervenciones obtuvieron respuesta, tampoco faltaron toques simpáticos y cómicos, después de cerca de tres horas, el acto fue despedido con aplausos.
Todos el asistentes fueron obsequiados con el opúsculo “Masonería: un paseo por su realidad”
Estas reuniones se repetirán periódicamente.
El Masón Aprendiz, que había sido invitado al acto, recibió un archivo informático donde hay la reproducción en formato PDF del mencionado opúsculo así cono la autorización para difundirlo entre sus lectores.
Fuente: elmasonaprendiz
VÍDEO logia de Valladolid
http://www.elnortedecastilla.es/videos/programas/radamantis/693205679001-radamantis-logias-masonicas.html
Los Masones británicos han donado más de 1 millón de libras en los últimos dos meses

Londres, Reino Unido. El Fondo de Caridad de la Gran Logia Unida de Inglaterra ha donado en los últimos dos meses más de 1 millón de libras para las obras de beneficiencia. 402.000 libras se han donado para la investigación médica, los jóvenes y personas con diferentes problemas.
La Cruz Roja Británica ha recibido 50.000 libras para financiar una unidad ambulatoria en el West Wales. La catedral de Worcester ha recibido 25.000 libras para financiar un aprendiz albañil/mason. La Sociedad de Epilepsia ha recibido 38.000 libras para financiar un proyecto de investigación sobre la genética de la epilepsia y la Universidad de East Anglia ha recibido 50.000 libras para la investigación de los biomarcadores para el cáncer de próstata.
La logia masónica de Vitoria homenajea a Manuel Iradier con una placa en su centenario

Las ráfagas de viento intentaban levantar ayer sin éxito la tela roja que ocultaba a la vista de los presentes la placa que la logia masónica de Vitoria ha colocado a los pies de la tumba de Manuel Iradier para rendirle homenaje en el centenario de su muerte, mientras la veintena de asistentes al acto combatían al frío que traía el aire a la espera de que el reloj marcase las doce del mediodía. Rodeando la tumba, el presidente de los masones, Juan Martín, y su compañero de logia y Síndico de la ciudad, Javier Otaola, arropaban a Álvaro Iradier, biznieto del ’Muni’, en este acto de recuerdo a la figura del célebre explorador.
«Queremos reconocer a Manuel Iradier como un hermano masón fallecido, que vivió una vida intensa, a través del compromiso de memoria de la masonería», rompía el silencio Otaola a la hora fijada -un momento simbólico para los masones-, para alabar el esfuerzo de Iradier. Con sus palabras, Otaola arrancaba el último acto organizado para este centenario, que a lo largo de 2011 ha llenado Vitoria de charlas, exposiciones y presentaciones de libros con el objetivo de mantener viva la llama de este ilustre vitoriano que forma parte de la memoria viva de la ciudad. Un esfuerzo que, además, llevaba implícita la labor de rehabilitación de su figura. «Hay que recordar que en otra época Manuel Iradier fue utilizado y, en cierto sentido, manipulado, ya que en esos tiempos de anhelos imperialistas, como en el franquismo, se le quiso dotar de ese halo de conquistador de tierras africanas».
El Ayuntamiento busca financiación externa para restaurar el templo masónico

Redacción/la Voz de Tenerife
El Consistorio [Tenerife] pretende rehabilitar el inmueble con el objetivo de albergar un museo accesible a todos los ciudadanos
Julio Pérez y Clara Segura visitaron este espacio acompañados por el arquitecto municipal para comprobar el estado del mismo
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife trabaja para buscar financiación externa con el objetivo de sufragar los gastos derivados de la restauración del templo masónico ubicado en la céntrica calle San Lucas.
El Consistorio capitalino ha mostrado su interés en varias ocasiones por rehabilitar el inmueble con el objetivo de que pueda albergar en un futuro un museo accesible a todos los ciudadanos.
Por ello, el primer teniente de alcalde, Julio Pérez y la concejal de Patrimonio Histórico y Cultura, así como del Distrito Centro-Ifara, Clara Segura, visitaron en la mañana de hoy el edificio para conocer de primera mano el estado actual que presenta. Durante el recorrido estuvieron acompañados por el arquitecto municipal, Germán Delgado, así como por el coordinador del distrito, Sergio García y los técnicos del área de Patrimonio Histórico y Cultura.
La visita al templo comenzó en la Cámara de Reflexión, último paso que tenía que dar el candidato antes de ser conducido por primera vez al templo. Tras recorrer este lugar, pasaron a la Sala de Tenidas, lugar en donde se celebraban los rituales masónicos. En la actualidad, la sala conserva el suelo ajedrezado original, pero ha perdido las pinturas que decoraban sus paredes y todos los elementos simbólicos, quedando únicamente las gradas que permitían acceder al Oriente, donde se situaba la presidencia de la logia. Por último, procedieron a recorrer las tres plantas que alberga la edificación.
Julio Pérez destacó la belleza del edifico de gran valor histórico, artístico y patrimonial y aclaró que por la propia naturaleza del inmueble, “el uso no puede ser otro que el de albergar un museo”.
En este sentido, recalcó que el objetivo de la restauración es el museístico, ya que “es un centro de irradiación de la cultura de los valores que inspiraron su edificación, y un elemento característico del siglo XX”. Además, manifestó que “la restauración de la logia será un atractivo indudable para los visitantes”, al tiempo que añadió que “de acertar con la fórmula de gestión idónea, será una fuente de ingresos para la ciudad”.
Pérez matizó que el templo se trata de un espacio que constituye “una verdadera seña de identidad de la ciudad, en el que se reconocen los chicharreros tengan o no relación con la masonería”.
Además, explicó que resulta muy significativo que en tan sólo unos pocos metros, la ciudad albergara durante muchos años una iglesia tan importante en la historia de la ciudad como es la parroquia católica de El Pilar, una iglesia anglicana tan característica como la de la plaza de Los Patos, así como el citado templo. “Este hecho da una idea del carácter abierto, tolerante y liberal de la sociedad de Santa Cruz”, comentó.
Por su parte, la concejal de Cultura y Patrimonio Histórico, Clara Isabel Segura, aseguró que la rehabilitación de este espacio constituye una de las prioridades para el área que dirige.
Por ello, la edil aclaró que “además de buscar la financiación externa, también se baraja la posibilidad de hacer uso de la normativa 1% Cultural para poder albergar el proyecto”. Esta Ley de Patrimonio Histórico establece la obligación de destinar en los contratos de obras públicas una partida de al menos el 1% a trabajos de conservación o enriquecimiento del patrimonio histórico.
Al término de la visita, el primer teniente de alcalde explicó que “las obras que conllevaría la restauración del edificio son de gran envergadura, por lo que por ahora no se ha podido establecer una estimación certera del presupuesto que se necesitaría para llevar a cabo la rehabilitación”.
El templo masónico, situado en la calle de San Lucas, fue construido entre 1899 y 1902, según el proyecto del arquitecto municipal Manuel de Cámara, cuya financiación corrió a cargo de la Logia Añaza. No obstante, la fachada no se concluiría definitivamente hasta 1923.
El 8 de noviembre de 1895 se alquiló para desarrollar la actividad masónica, un contrato formalizado en 1896. El edificio fue usado como centro educativo gratuito, la Escuela de Añaza, financiada por la logia. En 1936, se establece el primer decreto contra la masonería dictado por el General Franco, por lo que el inmueble es requisado y cedido a la Falange Española.
Poco después, se convertiría en el almacén de la Farmacia Militar, actividad que se compaginó después con una óptica para el Ejército, mientras en la parte superior se habilitó como acuartelamiento para soldados hasta que en 1990 quedara cerrado hasta la fecha. Finalmente, en época de democracia, el Estado vendió el edificio al Ayuntamiento de Santa Cruz en el año 2001 por más de 470.000 euros. El templo fué declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento en 2007, de acuerdo a la solicitud de la Logia Capitular Añaza Doscientos Setenta.
Fuente: lavozdetenerife.com
La capilla de Mosén Rubí, nada que ver con la masonería

Según la tesis doctoral que analiza el templo
Carlos de Miguel
La tesis doctoral de Isabel López Fernández sobre la capilla de Mosén Rubí “desmonta rotundamente” su supuesta relación con la masonería, como se ha apuntado en muchas ocasiones.
Bajo el título de ‘La casa de Bracamonte y el patrimonio abulense’, la tesis se entra en el llamativo templo abulense u hospital y capilla de La Anunciación. “No tiene relación con la masonería porque ésta llega a España en el siglo XVIII y la capilla fue construida en el XVI”, argumenta, y acerca de los símbolos, como el compás, que es un elemento que pertenece al escudo de la familia Bracamonte, que llegaron de Francia en el siglo XIV.
También se ha aludido a la planta pentagonal de la capilla, que se levantó así porque es funeraria y se hizo para acoger a sus fundadores, María de Herrera y Andrés Vázquez Dávila, y que, si bien es diferente a la mayoría de los templos abulenses, no es “extraña”, ya que “hay otros precedentes”, como el monasterio de Gracia y la capilla de San Antonio en San Francisco, en la capital, o los de El Parral y Villacastín, en Segovia.
La profesora de la Escuela de Turismo de la Universidad de Salamanca y de la UNED de Ávila apunta también que fue un patronato laico quien mandó levantar la capilla, pero esto sucedía “en muchos casos en el siglo XVI”.
Aparte de este asunto. López Fernández destaca como relevante que su tesis demuestra que en su traza participó Juan Gil Hontañón, quien participó en las catedrales de Salamanca y Segovia.
Tesis en la tesis
La defensa de la tesis se realizó el día 18 en la propia capilla de Mosén Rubí, lo que fue definido como “tesis leída en la propia tesis”. Dirigida por el profesor José Luis Gutiérrez Robledo, de la Universidad Complutense, y teniendo como tutor de la Universidad de Salamanca a José María Martínez Frías, el trabajo -con beca de la Institución Gran Duque de Alba- aporta un estudio completo de la familia Bracamonte hasta nuestros días, un novedoso estado de la cuestión sobre la ciudad del XVI y sobre la arquitectura de la casa de Bracamonte.
En ella define su proceso crono-constructivo y precisando el papel que -entre otros- Gil de Hontañón, Juan Campero, Pedro de Tolosa, Rodrigo Gil de Hontañón y Pedro de Tolosa, más Gabriel, Diego y Francisco Martín, tuvieron en su traza y realización, que suponen lo más granado de la arquitectura abulense y que fueron autores del “más ejemplar de los monumentos de la centuria, una capilla funeraria cuya traza y belleza trascienden el ámbito abulense”, según lo define.
El tribunal estuvo presidido por Pedro Navascués, de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid, e integrado por los doctores Antonio Ruiz Hernando, de la misma universidad; Manuel Pérez Hernández y Elvira Díaz Moreno, de la Universidad de Salamanca; y María Jesús Muñoz González, de la Complutense, y otorgó la calificación máxima de sobresaliente cum laude por unanimidad.
Sus integrantes elogiaron el trabajo y destacaron lo oportuno que era el lugar elegido para su lectura, junto a la ingente documentación, a la vez que agradecieron la acogida de la Comunidad de Madres Domínicas, recomendaron la publicación de la obra, e hicieron suya la preocupación por las actuaciones que estaban atacando últimamente algunas piezas del patrimonio que fue de la casa de Bracamonte.
Fuente: aviladigital.com
Entre la escuadra y el compás

La masonería tuvo más apogeo con Primo de Rivera que en la República · Dos alcaldes de Sevilla y 11 municipios de la provincia eran masones · Lo habían sido 20 presidentes de Estados Unidos
Francisco Correal | Actualizado 13.11.2011
Diego Martínez Barrio, Fernando de los Ríos, Eloy Vaquero, Augusto Barcia y Manuel Blasco Garzón. De los 14 diputados andaluces que en la Segunda Repúblicas ocuparon carteras ministeriales, estos cinco tuvieron relación con la masonería. Martínez Barrio, sevillano, exiliado en México y París, donde murió, presidió las Cortes y el Gobierno, y fue Gran Maestre del Grande Oriente Español. Blasco Garzón, ministro de Justicia, aparece en la foto de los poetas del 27 como presidente del Ateneo que los acogió para homenajear a Góngora.
No fueron sólo estos ministros. El peso de la masonería en la política andaluza durante la República era tal que un 36% de todos los diputados a Cortes elegidos por Andalucía -aproximadamente un centenar-, uno de cada tres, eran o habían sido masones. Las cifras figuran en la conferencia del historiador Leandro Álvarez Rey que abrió en el Alcázar las jornadas sobre la masonería.
Fue una de las primeras organizaciones obreras, integrada por los canteros, picapedreros, yeseros y albañiles que constituían las antiguas corporaciones y cofradías de constructores que en la Edad Media participaron en la erección de las catedrales. Se reunían en una casa o habitación pequeña que llamaban logia en italiano y taller en español. Álvarez Rey recuerda que tenían prohibido "bajo terribles juramentos divulgar los secretos del oficio".
Con la decadencia de los gremios, se produce la transformación de la masonería de organización operativa en simbólica. Empiezan a nombrar miembros honorarios procedentes de la burguesía y la aristocracia: propietarios, abogados, cirujanos, comerciantes. En Londres surge en 1717 -el mismo año que la Casa de la Contratación se traslada de Sevilla a Cádiz- como una organización de carácter "filantrópico, universalista y especulativo".
De su anterior condición operativa quedan los símbolos. Se sitúan moralmente "entre la escuadra y el compás", es decir, entre la obediencia a los principios de Igualdad, Libertad y Fraternidad, el trinomio de la Revolución Francesa, y una equidistancia "sin inclinarse servilmente ante los poderosos ni menospreciar a los humildes". En España la masonería entra muy tarde, coincidiendo con el final del periodo isabelino y la revolución Gloriosa de 1868. En Gran Bretaña o Suecia la jefatura de las masonerías recaía en un miembro de las Familias Reales y una veintena de presidentes de Estados Unidos fueron masones, además de los promotores de la Cruz Roja o los boy scouts.
En España entró con retraso, pero en Andalucía tuvo muy buena acogida. Entre 1868 y 1898 funcionan en Sevilla 65 órganos masónicos a los que pertenecían casi dos mil masones. El desastre colonial de 1898 desencadena lo que Álvarez Rey llama "crisis masónica finisecular". La recuperación coincide con la dictadura de Primo de Rivera de 1923.
Lo más novedoso de la investigación de este historiador -por problemas familiares, su intervención la leyó Juan Ortiz Villalba, coordinador de las jornadas- es desmentir la teoría de que la Segunda República fue un periodo de "apogeo y esplendor" de la masonería. Hubo masones en muchos cargos públicos. Lo fueron los alcaldes de Sevilla Horacio Hermoso o José Fernández de Labandera, ambos fusilados, o los regidores municipales de Cazalla, Constantina, Lora del Río, Dos Hermanas, Utrera, Alcalá de Guadaíra, Marchena, Morón, Écija, Carmona, La Campana.
La doble militancia política y masónica suscitó desacuerdos. Pese al predicamento de Diego Martínez Barrio como Gran Maestre, muchos masones de su agrupación, el Partido Republicano Radical, no le siguieron cuando en 1934 protagonizó una escisión por la derechización del líder de su partido, Alejandro Lerroux. Álvarez Rey se extiende en la política de exterminio de Franco y los rebeldes con el pretexto del "contubernio judeo-masónico". Tándem que sólo tuvo su lógica macabra en que los masones recibieron en España un trato similar a los judíos en la Alemania nazi.
En un discurso en su exilio mexicano, Martínez Barrio contó que reunió a los masones de los partidos que participaban en el Gobierno de la República bajo los dos símbolos de la "claridad fraterna", el vino y el pan. No fue posible la unión y se cumplió su profecía: "... nuestros enemigos harán que nos reunamos en las cárceles, en el exilio y los de paso más fugaz, en los cementerios". Ahora están en otro sitio. "El callejero de Sevilla está lleno de masones", dice Ortiz Villalba.
Fuente: diariodesevilla.es






