Blogia

MASONERÍA DE CASTILLA Y LEÓN

Joan-Francesc Pont: «A las puertas de la logia dejas los cargos y la clase social»

Joan-Francesc Pont: «A las puertas de la logia dejas los cargos y la clase social»

Gente corriente

Jurista y masón. Asegura que el Derecho y la masonería comparten la aspiración por la justicia.

Jueves, 5 de mayo del 2011

NÚRIA NAVARRO

-¿Qué simboliza ese colgante?

-Es un águila bicéfala con una espada y el lema Vincere aut mori (Vivir o morir). Simboliza el combate contra los culpables de la muerte en 1314 de Jacques de Molay, el gran maestre templario: el papa Clemente V y el rey Felipe IV. Lo llevaré este fin de semana, en el 21º Encuentro Internacional de Altos Grados Escoceses que se celebra en Barcelona, en el que nos comprometeremos con la primavera árabe. En el Grado 30 de la masonería juras defender la democracia y combatir las tiranías.

-¿Ante quién estoy?

-Ante un catedrático de Derecho Financiero.

-¿Y en la sociedad masónica?

-Ante el presidente del Grado 33, el gran comendador del Supremo Consejo Masónico de España.

-Eso quiere decir que es la autoridad.

-Eso quiere decir que fui iniciado a los 27 años, en 1984, y que es la progresión de alguien que se ha mantenido activo a lo largo de 25 años de itinerario masónico.

-¿Cómo fue a parar ahí?

-Durante la carrera, encontré en la biblioteca de la universidad documentación sobre la masonería. ¡Algo que había perseguido furibundamente el franquismo debía ser necesariamente bueno...! Me sorprendió saber que Francesc Ferrer i Guàrdia era masón, pero también Josephine Baker.

-Sorprendente es.

-A raíz de un homenaje a Ferrer i Guàrdia, un profesor nos dijo que debíamos llevar a Montjuïc un triángulo de acacia y rosas rojas. Lo hicimos, salió en la prensa y una logia de Barcelona nos vino a buscar.

-Le aceptaron en el club.

-La iniciación fue una vivencia muy intensa. Entré en el taller con los ojos vendados, transité por los tres viajes simbólicos -las pruebas del aire, el agua y el fuego-, y cuando me sacaron la venda pude ver a mis hermanos, obreros de la construcción del templo de la humanidad. Un impulso a la virtud, en definitiva.

-Ahora manda mucho. El que más.

-Contra todos los mitos, los altos grados no dirigen la masonería. El poder lo tienen los masones de los grados 1, 2 y 3, que eligen a su presidente, el gran maestre, por sufragio universal, directo y secreto. Los altos grados tienen una tarea interna de formación, de coordinación de los trabajos, de preservación del rito.

-Si la divisa es «libertad, igualdad y fraternidad», ¿para qué tanto rito?

-El ritual es la puerta entre el espacio exterior y el espacio interior. Con la expresión «abandonar los metales en la puerta del templo», dejas fuera todo aquello que en la vida cotidiana te hace relevante -los cargos, la clase social, el partido-, y eres capaz de discutir sin herir, de convencer sin imponer. Creo que el ritual nos ayuda a ser más libres.

-¿El manual exige ir con capa y eso?

-No vamos con capa. Y no existe manual. La masonería es progresiva. Vas aprendiendo en la logia, a través del trato con tus hermanos, leyendo, viajando. Al salir de tu espacio profesional, de tu barrio, de tu ciudad, tienes unas relaciones más transversales. Te haces ciudadano del mundo.

-¿Cómo sabe si está ante un hermano?

-La intuición funciona. Lo percibes por la forma de transmitir mensajes, de liderar una reunión. Y luego puedes confirmar esa intuición a través del lenguaje ritual.

-Un ejemplo, si es tan amable.

-Imagine que en una reunión alguien dice a las 9 de la mañana: «Deberíamos de ponernos a trabajar intensamente porque es mediodía». En uno de los grados se dice que «comienzas a trabajar a mediodía».

-¿Hay un código gestual?

-Se puede transmitir el grado a otro hermano masón a través de unos toques en el encaje de manos. Es una especie de diálogo táctil.

-Oiga, ¿hace falta el secretismo?

-Cada persona lo revela o no en función de su deseo. Yo no lo hice hasta los años 90. No quería determinar mi identidad por un solo factor, y menos aún en un país que tiene aversión a la masonería. Aún hoy la tiene.

-Tiene mala prensa, sí.

-La tiene en Italia, Francia, Portugal y España, territorios que la Iglesia católica considera propios. En ningún otro lugar el Papa se atrevería a decir que el laicismo de Zapatero es igual que la quema de conventos.

-Y eso que aspiran ustedes al poder terrenal...

-La masonería no aspira al poder como tal, pero valora positivamente que los masones tengan responsabilidades. Llegado el caso, los hermanos solo piden que su acción política esté orientada por el humanismo.

Fuente: elperiodico.com

Un país convertido en una cárcel

Un país convertido en una cárcel

Las prisiones albergaban 270.000 reos en 1940 y había 100.000 más a la espera de juicio

08.04.11 - 00:08 - C. C. |

Una inmensa cárcel. Así fue España durante la larga postguerra. El Tribunal Nacional de Responsabilides Políticas, creado por el nuevo régimen con el fin de castigar a cualquiera que hubiera colaborado con la República -incluso el hecho de haber sido funcionario era suficiente para entrar en esa categoría- trabajó a destajó durante años. En 1940, había 270.000 presos en las cárceles españolas, cuya capacidad teórica era muy inferior. La de Ciudad Real, por ejemplo, diseñada para acoger a 100 reclusos, llegó a estar ocupada por más de 2.000. Un año después de la guerra, había aún 100.000 personas a la espera de juicio, por llamar de alguna manera a lo que no era más que una farsa en la que no se esgrimían pruebas ni apenas intervenían los abogados defensores.

Muchos presos murieron por las penosas condiciones de las cárceles. El destino de otros ’enemigos de la verdadera España’ fue directamente el paredón de fusilamiento: sucedió con los miembros de las logias masónicas. Algunos falangistas tenían listas detalladas y muchos masones fueron fusilados en los primeros meses de la postguerra, sin juicio de ningún tipo.

Las mujeres sufrieron especialmente en esos años. Las comisarías fueron escenario de numerosas violaciones. En las celdas, las presas con hijos pequeños vivían rodeadas de mugre y ratas. A diario, morían bebés a consecuencia de epidemias y falta de alimentación. Una reclusa del penal de Ventas, en Madrid, recordaba años más tarde que cada día se acumulaban en el suelo de la enfermería los cadáveres de los niños que morían de meningitis. En otros casos, fallecían sus madres y las criaturas eran enviadas a instituciones civiles o religiosas. Al menos 12.000 fueron internados en las mismas.

La colaboración con las autoridades alemanas supuso, además, la entrega de miles de refugiados que habían buscado acomodo en Francia. Otros 10.000 murieron en campos de concentración nazis. La denominación de Holocausto para lo que sucedió en España entre 1936 y al menos 1945 no parece una exageración.

Fuente: El Diario Montañés

La masonería en España: del secretismo a la discreción

La masonería en España: del secretismo a la discreción

  • Los historiadores aseguran que se trata de una asociación de carácter filantrópica.
  • Han estado excomulgados por la Iglesia desde el siglo XVIII.
  • Políticos españoles como el Conde de Aranda, Mateo Sagasta o Manuel Azaña han formado parte de la familia masónica.
  • La identidad de sus miembros deben mantenerla en secreto.

Perseguida por el régimen de Franco durante cuarenta años y permitida desde 1979, la masonería sigue suscitando en España desconocimiento, rechazo e indiferencia, lo que ha llevado a sus miembros a abrir un debate sobre la necesidad de darse a conocer.

El historiador José Miguel Delgado asegura que la masonería es una asociación filantrópica que, a diferencia de lo que se suele pensar, se caracteriza por la discreción y no por el secretismo: "Es preferible que se intuya que una persona practica la masonería por sus buenas actuaciones que porque lo diga abiertamente".

De Collodi a Beethoven

Pocos saben a ciencia cierta qué es la masonería. Sin embargo, se relacionan con ella a diario a través de los referentes culturales que ha depositado durante sus más de tres siglos de historia.

Desde cuentos infantiles hasta composiciones de música clásica transmiten la filosofía de esta centenaria asociación de corte humanista, que en España cuenta con unos 3500 miembros.

El escritor Carlo Collodi escribió en 1882 Historias de un títere, cuyo protagonista, Pinocho, descubrió que "el camino correcto se alcanzaba a través del conocimiento y la sabiduría", explica el presidente del Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española, José Miguel Delgado Idarreta.

"Lo que había sido un tronco de madera y luego una marioneta, se convirtió finalmente en una persona real, tras superar las adversidades que se le presentaron", indica Delgado.

Collodi era masón y a través del cuento de Pinocho expresó su visión de esta institución, una visión que coincide con la del Gran Maestro de la Gran Logia de España, Oscar de Alfonso, quien asegura que "es una escuela de formación de los individuos", que se basa en "el honor, la verdad y la virtud".

Perdonar al peor enemigo

La cifra de masones españoles contrasta con la de masones europeos. En Francia, por ejemplo, asciende a 40.000 miembros.

En este sentido, el Gran Maestro Óscar de Alfonso, precisa que la masonería española pretende conseguir una normalización que permita a sus miembros demostrar que no son sectarios: "Nuestro objetivo no es influir en el mundo, sino formar buenas personas, y de forma indirecta trasladar esos valores a la sociedad".

Sin embargo, dos aspectos deben mantenerse en secreto: lo que ocurre dentro de las tenidas -nombre que reciben las reuniones de las logias- y la identidad de sus miembros, a menos que sean ellos mismos quienes lo desvelen.

En las reuniones, a las que solo tienen acceso los componentes de la logia, se celebran ejercicios de naturaleza simbólica, como por ejemplo el rito de iniciación en el que tras vendarle los ojos al aspirante se le pregunta si estaría dispuesto a perdonar a su peor enemigo.

Al quitarle la venda de los ojos, se le advierte de que efectivamente su peor enemigo se encuentra en la sala, se le pide que se dé la vuelta y justo detrás un espejo le muestra su propio reflejo.

Masones históricos

Políticos españoles como el Conde de Aranda, Práxedes Mateo Sagasta o Manuel Azaña han formado parte de la familia masónica, aunque, tal y como señala el historiador José Miguel Delgado Idarreta, es necesario tener "precaución" a la hora de definirles como masones, porque hay matices.

Voltaire, Beethoven y George Washington eran masones En el caso del político progresista y presidente del Gobierno Mateo Sagasta, Delgado precisa que cuando llegó a la presidencia del Gobierno dejó su condición de "masón activo" y se convirtió en "masón durmiente", con el objetivo de "mantener la distancia" y evitar favores incómodos.

También el presidente de la Segunda República Española, Azaña, entró en contacto con la masonería pero, según Delgado, sólo estuvo tres meses, pues "no le terminó de convencer".

En el extranjero también existen numerosos referentes históricos. Entre ellos se encuentran filósofos, como Voltaire que se hizo miembro de una logia prácticamente un año antes de morir, políticos, como el primer presidente de EE UU, George Washington, o músicos como Bethoveen, que compuso obras para las reuniones de su logia, entre muchos otros profesionales de todos los campos.

También políticos que ejercen y han ejercido altos cargos en la administración y el gobierno recientemente pertenecen a la institución masónica, aunque prefieren mantenerlo en secreto.

Constructores de catedrales

Según Delgado, el origen de esta institución se remonta a la aparición de las primeras asociaciones gremiales en torno al siglo X, aunque la masonería moderna, tal y como se conoce en la actualidad, surgió en el siglo XVIII de la mano de los constructores de catedrales.

El secretismo comenzó a aflorar precisamente para evitar que no hubiera impostores que se presentaran en una catedral bajo la condición de maestros masones y obtuvieran un puesto de trabajo para el que no estaban cualificados.

Con el declive de las construcciones religiosas se comenzó a permitir la entrada de profesionales liberales, que ofrecían soporte jurídico o asesoramiento a las logias, como abogados o estadistas.

A principios del siglo XVIII, con la redacción de las Constituciones de Anderson (1923) y la aparición de las primeras logias masónicas en Londres, se establece el nacimiento oficial de la masonería moderna.

Conflictiva relación con la Iglesia

El secretismo que rodea el trabajo de las logias ha provocado que se acuse a sus miembros de querer influir en las decisiones políticas y económicas de su entorno o, desde posturas religiosas, de querer instaurar una moral laica, contraria a la fe católica.

El profesor de historia contemporánea de la Universidad CEU de Madrid, Alberto de la Bárcena, apunta que la masonería especulativa es "una secta secreta" nacida en Inglaterra en el siglo XVIII para impedir, entre otras cosas, la restauración de los católicos Estuardo.

Desde su punto de vista, la masonería se basa en un "racionalismo radical" que "conduce a la adoración del hombre, que se redime por sí mismo, prescindiendo de Dios", de manera que según De la Bárcena, constituiría una religión en sí misma con su propio sistema de valores y creencias.

Considera que dos elementos importantes en cuanto a su funcionamiento son "el secreto" y "la obediencia", por lo que indica que el estudio de la Masonería encuentra, por estas razones, "grandes dificultades".

La relación con la iglesia católica siempre ha sido conflictiva, de hecho los masones han estado excomulgados desde el siglo XVIII.

La referencia más reciente es la Declaración de la Congregación para la Doctrina de la Fe de 1983, que dice textualmente que "los fieles que se inscriban en asociaciones masónicas están en pecado grave y no pueden recibir la Santa Comunión".

Pulir el espíritu

Según César Navarro, presidente de la fundación que lleva su nombre y experto en masonería, para comprender la evolución de esta asociación histórica es necesario hacer una distinción de sus dos principales etapas.

La primera, denominada masonería operativa, era practicada por los constructores de catedrales y tenía como objetivo la edificación de templos, mientras que la segunda, denominada masonería especulativa y practicada en la actualidad, pretende "construir un templo de la virtud y pulir no la piedra, sino el espíritu humano".

Fuente: 20minutos.es

Catolicismo, Alba y "Educación para la Masonería"

Catolicismo, Alba y "Educación para la Masonería"

Entre columnas

El semanario ultracatólico Alba acaba de excretar un nuevo artículo sobre la Institución masónica bajo el título Educación para la Masonería. Una niña de aspecto repipi sostiene una tiza mientras, en la pizarra, la escuadra y el compás nos recuerdan las asechanzas del maligno, también conocido como diablo, Lucifer, demonio, Satanás, etc, sin olvidar el alias de “Pedro Botero” para consumo infantil.

Siguiendo un guión ya manido se asocia a los masones con el presidente Zapatero. Entre ambos pretenden descristianizar el orbe para implantar un “laicismo agresivo” que acarreará la perdición (presente y eterna) de los humanos.

Visiblemente escandalizados, los autores materiales del artículo aseguran que la Constitución española de 1931 consagraba una educación “única, obligatoria, laica e inspirada en los principios de solidaridad humana”. Argumentan que eso era debido a “la presencia masiva de la masonería en los cenáculos políticos”.

Muy a mi pesar, dudo mucho que aquellos avances se debieran a alguna influencia masónica. Entre otros motivos porque jamás existió una postura unánime sobre ese asunto entre los masones. Dado que la masonería propugna el debate y el pensamiento libre, lo lógico es que hubiera masones a favor y en contra. Pero esta realidad podría estropear el titular de prensa de Alba y posiblemente por ello han omitido ese detalle.

También perturba en las dehesas ultramontanas “uno de los grandes pilares del ideal masónico: la libertad de cátedra”. Desde el fondo de la caverna retumban los anatemas contra tamaña iniquidad mientras se entonan alabanzas “a la suprema voluntad de los padres a la hora de educar a los hijos”.

Pues bien, considero sagrada la libertad de cátedra mientras que la rebuznada “voluntad de los padres” me parece una inmoralidad. Nada puede resultar más egoísta y aberrante que imbuir a los menores nuestros propios prejuicios e ideas.

De hecho, considero esa práctica como una violación, una suerte de asesinato intelectual perpetrado contra miles de niños. Entiendo que lo honrado es informar al menor sobre las distintas ideologías y valores. Y él, con el paso de los años, decidirá su pensamiento bajo la luz de la razón y la libertad. Pero razón y libertad son palabras falsificadas en el diccionario católico.

Los alaridos ultramontanos también aludían a “la masonería que rechaza el dogmatismo”. Ciertamente, poco agrede más el sentir masónico que el dogmatismo. Pero eso no significa que un masón no pueda creer en dogmas. De hecho, miles de masones abrazan el cristianismo, el islam y hasta religiones más raras. El significado del “antidogmatismo masónico” es que nadie pueda imponer sus “dogmas” a un tercero y que, en cualquier caso, el masón esté dispuesto a abrir su mente y corazón a otras “verdades” que puedan parecer más sólidas y honestas. Esto, tan limpio, sano y razonable, es lo que provoca remolinos en el cenagal católico.

El resto de la diarrea integrista antimasónica se derramaba en forma de tópicos, inexactitudes, generalidades y el aullido impotente de quien ha de rellenar cuartillas para defender lo indefendible. Pero lo realmente sobrecogedor lo encontré tras el vómito antimasónico.

Así, pocas páginas después, se motejaba al erudito José Antonio Pagola de “herético” y se aplaudía la retirada de las librerías “por la autoridad competente” de su obra “Jesús. Aproximación histórica”… ¿Han preparado ya la hoguera para quemar los ejemplares? Por lo tanto, ya sabemos cómo se las gasta el catolicismo cuando algo no coincide con sus “dogmas”: hay que hacerlo desaparecer por…hereje.

Con total valentía, conviene proclamar que el catolicismo es, ante todo, un chorreo de superstición y meras leyendas. La mayoría muy poco originales, por cierto, y copiadas de cultos paganos (la Navidad, el nacimiento sobrenatural, la resurrección literal, la virginidad mariana…). Respeto a quien piense lo contrario, pero el catolicismo siempre me ha parecido una colosal parida alimentada por el miedo a la muerte y la dureza de la vida.

Ante eso, la masonería—con todos sus defectos—ha impulsado siempre la libertad religiosa, la democracia, el parlamentarismo, el librepensamiento, el valor de la ciencia, la razón y la cultura, la lucha contra la esclavitud y el racismo, la fraternidad universal de todos los seres humanos por encima de credos y dogmas rancios, la igualdad de la mujer… Por todo eso nos odian… ¡Menos mal, qué terrible sería si nos quisieran!

Gustavo Vidal Manzanares es jurista y escritor
Fuente. el plural.com y Blog de Gustavo Vidal Manzanares

Aniversario de la Primera República

Aniversario de la Primera República

Video del acto en reconocimiento a la Primer república española realizado por Ágora y el Espacio Masónico de España en el Cementerio Civil de Madrid, el 11 de febrero de 2011.

Pulse para ver el vídeo:

2011 Aniversario de la I República from Ágora on Vimeo.

¡Hombres, qué crédulos!

¡Hombres, qué crédulos!

 

Eco deja claro que un embuste bien armado puede provocar consecuencias más terribles que la verdad.

El titular, aunque breve, me lo ha inspirado esta frase del filósofo francés actual Michel Onfray : "La credulidad de los hombres sobrepasa lo imaginable". Es adecuada para indicar el sentido de estas líneas dedicadas a la última novela de Umberto Eco , El cementerio de Praga .

El nombre de la rosa anticipó, en mi opinión con más fundamento, el éxito de libros actuales como los de Dan Brown , mezclando información histórica y filosófica con una trama policial, pero reconozco mi preferencia por Eco: su objetivo con Guillermo de Baskerville ponía un rayo de luz en un tiempo al que todos creíamos oscuro. Las exitosas novelas denominadas históricas, no van más allá de infundir sospechas y cierto temor a conjurados variopintos, adornados por detalles de excesos políticos o sexuales, con un final más parecido a una película del agente 007 que a otra cosa.

Cuando aún no he terminado las últimas páginas veo que Eco dice lo que los notas publicitarias repiten: que el único personaje que inventa es el protagonista que da unidad a la narración, Simonini. Pero la totalidad del libro es un muestrario de acontecimientos dramatizados con los personajes reales --y con Simonini-- donde encontramos la perspectiva de los jesuitas, de los judíos y del Vaticano, de la prensa de la época, de la masonería y de la unificación italiana, a través de un calígrafo falsificador que se adepta a todas las circunstancias.

Humberto Eco se centra en el tema en la credulidad del lector de entonces ante los folletines escandalosos (hoy su equivalente sería salir en la televisión ), y narra el éxito alcanzado por dos asuntos de relumbrón y de gran calado histórico que aparecen cíclicamente: el ocultismo y el antisemitismo. El primero se centrará en la difusión alcanzada por los libros de Leo Taxil y las exhibiciones públicas transmitiendo supuestas revelaciones de sus heterónimos Bataille o Diana Vaugham . En el caso del antisemitismo el calígrafo Simonini es, al final, el redactor del texto de un libro que tendrá --y seguirá teniendo-- muchas ediciones por narrar la madre de todas las conspiraciones, aquella en la que los judíos proyectan apoderarse del mundo en una reunión de los rabinos más importantes celebrada justamente en el cementerio de Praga. En efecto, se trata del Libro de los Protocolos de los sabios de Sión . Pero empecemos por Leo Taxil.

Leo Taxil se dedicó a la prensa anticlerical con una Vida de Jesús escandalosa , pero fue iniciado en la masonería en 1885 para retractarse al año siguiente y convertirse en un autor antimasónico, autor entre otros panfletos de Los misterios de la masonería , tildando a ésta de satanismo y de adorar a un ídolo con cabeza de macho cabrío definido como Baphomet. Este marsellés utilizó más seudónimos o heterónimos que Pessoa y su nombre real no importa demasiado. En la novela de Eco lo vemos como Léo Taxil, Doctor Bataille o Charles Hacks.

Cuando en 1897 confesó sus mentiras dando lugar a la llamada Broma de Taxil , en la que habían jugado con la credulidad del papa apoyando sus críticas a la masonería, originó un gran escándalo. Lo curioso es que muchos de los que se creyeron su conversión tras publicar verdaderas obscenidades referidas a la Virgen María y su hijo, no se creyeron que con la masonería hubiera sido igual de falsificador, mistificador o embaucador y siguen repitiendo sus disparates sobre todo en Internet. Explica bien esto Eco cuando pone en boca de un alto dignatario de la masonería francesa la condición para pagar su aportación a la publicación del panfleto antimasónico de Taxil convencido de que mientras más exagerado sería menos creíble: "Cien mil francos. Pero que trate de verdadera basura".

El éxito de la campaña llegó hasta tal punto que la que luego será Santa Teresita de Lisieux se hizo una foto disfrazada de Juana de Arco y se la envió por correo a la médium Diana Vaughan, que en realidad era la mecanógrafa de Taxil en boca de la cual éste ponía todo tipo de barbaridades.

¿Qué decir del Libro de los Protocolos de los sabios de Sión ?

Por abreviar diremos que se trata para la mayoría de los críticos de un panfleto antisemita que plagia dos obras precedentes. En particular el capítulo El cementerio judío de Praga y el consejo de representantes de las doce tribus de Israel de la novela de Hermann Goedesche , Biarritz, escrita en 1868. A Hitler le encantaba este libro, claro, y lo utilizó en sus discursos y para la educación de los alemanes. Philip Graves , periodista del Times descubrió que los protocolos copian muy de cerca un libro de 1865, también anónimo, titulado Diálogo en los infiernos entre Maquiavelo y Montesquieu .

En resumidas cuentas, Umberto Eco escribe una novela para dejar claro que sin necesidad de la guerra de Irak ni Wikileaks en el siglo XIX ya se sabía que un embuste bien armado puede provocar consecuencias más terribles que la verdad.

Fuente www.elperiodicoextremadura.com

Madrid Masónico.

Madrid Masónico.

Los orígenes de la masonería provienen de los gremios de constructores de catedrales de la Edad Media, aunque sus símbolos y tradiciones podrían haberse originado en el Antiguo Egipto. Por ello, el mejor lugar para comenzar la ruta en el Templo de Debod (Paseo de Rosales s/n). 

La masonería toma muchos de sus símbolos de la cultura del Nilo, como por ejemplo, el ojo de Horus, así como los tres grados: aprendiz, compañero y maestro. 

El mito fundacional de la masonería, el asesinato del arquitecto del templo de Salomón, Hiram Abid, a manos de sus compañeros, está también presente en la mitología egipcia. El símbolo clave de la masonería, el triángulo, responde a las tres virtudes básicas de la masonería: belleza, sabiduría y fuerza. (...)

En el Templo de Debod, el discreto monumento de Egipto del que disfrutamos en Madrid, tiene en algunos de sus muros interesantes inscripciones en las que se pueden observar a dioses y faraones cogidos de la mano, una "cadena de unión" que los masones han heredado y representa la fraternidad.

La segunda parada es el Hotel de Santo Domingo (Plaza de Santo Domingo, 13) un hotel con encanto que esconde un truculento secreto. Bajo sus agradables y hogareñas paredes estuvo el primer tribunal de la Inquisición, asunto que la actual dirección no tiene ningún deseo de ocultar - el restaurante se llama ’Inquisición’. La vicedirectora resalta que en la conversión del edificio, de apartamentos a un hotel, se ha respetado todo lo posible. En este edificio, que albergó el tribunal que tanto persiguiera a la masonería, también se encontró en la reconstrucción una logia masónica. Esto se puede saber porque la planta de los lugares de reunión de las logias responde a un esquema rígido característico.

La primera logia de España fue una de las primeras del mundo, fundada por el Duque de Wharton en 1728 en el Hotel las Tres Flores de Lis, que ahora estaría en plena Gran Vía. La tranquilidad le duró poco a los primeros masones, puesto que ya en 1751 fueron prohibidas sus reuniones. Aquí comienza la leyenda negra que los relaciona con el satanismo y la herejía. El ministro de Fernando V, el Marqués de la Ensenada, comienza su persecución. Esta es la época en la que se sitúa la novela de Giner, en el período de introducción y temprana represión de los masones.

Los grandes enemigos de la Logia eran los jesuitas, y fue un miembro de la Compañía de Jesús el primero que se infiltrara en la organización para denunciar a sus componentes.

La siguiente parada es el Ateneo (c/ Prado 21), un lugar de reunión muy popular entre los masones decimonónicos y hoy importante por su simbología. El objeto de nuestra atención será el techo del Salón de Actos, un precioso fresco de Antonio de Mélida de un estilo increíblemente moderno para su época. Los símbolos abundan, y todos ellos hallan su significado en el imaginario masón. Una especie de dios asexuado es centro de la composición, situado sobre una escalera de siete escalones, número mágico que se corresponde con el de la creación del mundo por parte del Gran Arquitecto del Universo. El Gran Arquitecto se encuentra dentro de una estructura compuesta por dos columnas que representan la fuerza y la belleza y coronada por un triángulo y un cenotafio (una urna para las cenizas de un muerto). En el fresco hay dioses griegos, esfinges egipcias y gárgolas góticas, revelando las múltiples influencias del pensamiento masónico, que le dan al fresco un aire ciertamente pagano...

La penúltima parada es el cementerio de San Isidro (Paseo de la Ermita del Santo s/n) un camposanto cristiano donde existe una tumba, no sólo completamente laica, sino presumiblemente masona. Es un hermoso templete de Alejandro Lasalle en el que lo primero que llama la atención es que no hay ni una sola cruz. Coronándolo hay un cenotafio como el que ya vimos en el fresco del Ateneo. A cada lado de la puertezuela hay una columna en cuyo capitel brotan unas granadas, fruto que representa la expansión de las semillas de la doctrina por el mundo. Pero el detalle que le da un aire definitivamente distinto a esta tumba, y que hace que no pueda pasar desapercibida entre tanta lápida católica, son las dos largas hojas de acacia grabadas en las jambas del edificio. La acacia es la madera en la cual se construyó el arca de Noé, material incorruptible según se cuenta. Es también uno de los más importantes símbolos masones.

Otro detalle curioso es que el fallecido es cuñado de Canalejas, también enterrado en ese cementerio. José de Canalejas no fue masón, aunque si que lo fueron muchos hombres ilustres de la Historia de España, como Sagasta, Benlliure, Espronceda o Azaña.

La última parada en el restaurante ’La Capilla de la Bolsa’ (Calle de la Bolsa 12). este modernísimo restaurante, recientemente renovado, está construido sobre la antigua ermita templaria de la Santa Cruz. En el siglo XVIII se convirtió en el lugar de reuniones de una de las primeras logias españolas. Un excusa perfecta para acabar aquí el recorrido y disfrutar de una buena comida.

Gracias a Juan Mejuto.

Fuente: http://eusebiobgc.blogspot.com

George Washington, Masón y Presidente de Estados Unidos

George Washington, Masón y Presidente de Estados Unidos

George Washington se unió a la Logia Masónica en Fredericksburg, Virginia, a la edad de 20 años en 1752. Su membresía masónica, al igual que los otros títulos públicos y funciones que realiza, era lo que se esperaba de un joven de su condición social en la colonia de Virginia. Durante la Guerra de Independencia, el general Washington asistió a celebraciones masónicas y prácticas religiosas cristianas en varios estados. También apoyó las Logias Masónicas que se formaron dentro de los regimientos del ejército.

En su primera toma de posesión en 1791, el Presidente Washington tomó juramento de su cargo sobre una Biblia de la Logia de San Juan en Nueva York. Durante sus dos mandatos, visitó a los masones en el Norte y Carolina del Sur y presidió la ceremonia de primera piedra del Capitolio de los EE.UU. en 1793.

Al retirarse, Washington se convirtió en la carta principal de la recién creada logia Alejandría Lodge N º 22, posó para un retrato en su regalía Masónica, y en la muerte, fue enterrado con honores masónicos.

Tal era el carácter de Washington, que casi desde el día en que tomó sus obligaciones masónicas hasta su muerte, lucía el mismo comportamiento en  privado que en público. En términos masónicos, se mantuvo “una paz justa y recta Masónica” y se convirtió en un verdadero Maestro Masón. Washington fue, en términos masónicos, una “piedra viva” que se convirtió en la piedra angular de la civilización americana. Él sigue siendo el hito de las civilizaciones que otros siguen en libertad y la igualdad. Él es “sillar perfecto” de la Masonería en la que innumerables Maestros Masones evalúan en su labor en Logias y en sus propias comunidades.
Historia Masónica de George Washington
1752
04 de noviembre
Fredericksburg Lodge N º 4
Se Inició como Aprendiz

1753
03 de marzo
Fredericksburg Lodge N º 4
Pasa a Compañero

04 de agosto
Fredericksburg Lodge N º 4
Elevado a Maestro Masón

1778
28 de diciembre
Día de San Juan Evangelista  – marcharon en procesión Masónica

1779
24 de junio
celebración de San Juan Bautista  – Marchando con la Unión de América, logia militar de West Point, NY

27 de diciembre
Día de San Juan Evangelista – Celebrada con American Militar de la Unión Lodge en Morristown, NJ

1781
De octubre
Según se informa visitó Lodge N º 9 en Yorktown, Virginia con el general Lafayette después de la derrota del general británico Cornwallis

1782
Hermanos Watson y Cassoul de Nantes, Francia obsequian un presente a Washington,  su mandil masónico con seda exquisita, reconocido por carta de fecha 10 de agosto

24 de junio
Celebración de San Juan Bautista  – Machando con la Unión de América, logia militar de West Point, Nueva York.

27 de diciembre
Día de San Juan Evangelista – Celebrado con Lodge de Salomón N º 1, Poughkeepsie, NY

1784
24 de junio
Celebración de San Juan Bautista  – Machando con Alejandría Lodge, Alexandria, VA

24 de junio
Se hizo un miembro honorario de Alejandría Lodge N º 39 (Ahora Alejandría-Washington Lodge N º 22) Alexandria, VA

De agosto
Presentó un mandil masónico hecho por Madame de Lafayette al General y el Hermano Masón Lafayette

1785
12 de febrero
Caminó en procesión al estilo del funeral masónico del  Hermano. William Ramsay en Alexandria, VA

1788
28 de abril
Nombrado Venerable Maestro de Alejandría Lodge N º 22 cuando una nueva carta de la Gran Logia de Virginia fue publicada. Reelegido por unanimidad como Venerable Maestro 20 de diciembre 1788 por un año.

1789
Fue elegido miembro honorario de Holanda Lodge N º 8, Nueva York, NY

30 de abril
Nombrado el presidente de los Estados Unidos utilizando la Biblia de la Logia de San Juan N º 1, Nueva York, NY

1791
15 de abril
Acogido con beneplácito por los miembros de la Logia de San Juan N º 2, de New Bern, Carolina del Norte

De mayo
Recibió los saludos de la Gran Logia de Carolina del Sur por el general Mardoqueo Síntesis, Gran Maestro, Charleston, SC

1793
18 de septiembre
Como Gran Maestro, George Washington puso la piedra angular para el Capitolio de los Estados Unidos, Washington, DC

1794
Se sentó para William Williams, retratista, a petición de Alejandría Lodge para hacer un bello retrato.

1797
28 de marzo
Recibió una delegación masónica de Alejandría Lodge

1798
01 de abril
Asistió a Alejandría Lodge N º 22 Propuso un brindis en el banquete.

1799
18 de diciembre
Enterrado en el Monte Vernon con los ritos masónicos, así como los de la iglesia, dirigida por la Logia de Alejandría.