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MASONERÍA DE CASTILLA Y LEÓN

Una monja peligrosa

Domingo, 23-11-08
Las decisiones políticas más estrafalarias suelen, en España, estar habitualmente impulsadas por IU o por la Esquerra Republicana de Cataluña. Luego las hace suyas el PSOE. Eso es lo que ha ocurrido con la rocambolesca historia de la placa en recuerdo de una monja, canonizada por Juan Pablo II, que dio la casualidad que había nacido en el lugar que ahora pertenece al Congreso de los Diputados. Ya es mala suerte. Comprendo que la Iglesia no quiera que la religiosa se pueda convertir en objeto de controversia política.
Recuerdo el emocionado e inteligente artículo que el Marqués de Marañón, Gregorio Marañón Bertrán de Lis, sobrino nieto de la Madre Maravillas, publicó en «El País» el día de su canonización, o al día siguiente, en 2003. Me sorprendió, muy positivamente, que un consejero de Prisa se expresase, sin tapujos, en los términos en que lo hizo Marañón. Gregorio recordaba alguna de las veces que había visitado a su tía y la paz que sentía ante su presencia. En cambio he echado de menos su voz en estos días en ese diario precisamente, no en el nuestro que ya se sabe donde estamos, siquiera fuese para mostrar el verdadero rostro de una mujer notable, su tía, que, por encima de todo, era una persona buena dedicada a hacer el bien y a atender a los desheredados de la fortuna. He echado de menos su juicio, siempre mesurado, ante los despectivos e ignorantes artículos publicados en las páginas de los medios de comunicación de los que él es consejero.¿Y qué me dicen de Bono? Afirman los cazamasones que Bono es uno de los de la logia y el mandil, la escuadra y el laicismo. Pues vaya con el masón. Que me den un kilo de masones así, capaces de comprometer su futuro político por coherencia con sus convicciones, pues los prefiero a quienes se comen los santos y luego piden exorcismos contra la libertad de expresión. Una santa católica chirría en el Congreso de los Diputados y se lo lanzan, como una falsa moneda, los señores diputados. Su solo nombre resulta peligroso.
www.jorgetriassagnier.com

La Gran Logia Simbólica Española pide que se profundice la Ley de la Memoria Histórica

Los masones solicitan al Gobierno acciones para restablecer la dignidad de la masonería, perseguida por el franquismo

Jordi Farrerons, Gran Maestro de la Gran Logia Simbólica de España, la principal institución masónica liberal española, pidió hoy al Gobierno que profundice en la ley de Memoria Histórica de manera que quede plenamente restablecida la dignidad de la masonería, escarnecida en las personas de miles de sus miembros represaliados por el franquismo y también en su patrimonio durante la dictadura del general Franco entre 1936 y 1975.

La ley de Memoria Histórica de diciembre de 2007 incluye en su artículo segundo una referencia a la masonería, así como una disposición derogatoria que abole la ley de marzo de 1940, denominada entonces ley de Represión de la Masonería y el Comunismo, decretada por Franco para aniquilar a la masonería y también a la oposición política a su régimen dictatorial. La Masonería Liberal, que admite la presencia de las mujeres en las logias a diferencia de la masonería tradicional, considera insuficiente el articulado y demanda una profundización reparadora del buen nombre de las instituciones masónicas.

Jordi Farrerons presidía hoy en el Ateneo madrileño un acto matinal conmemorativo del XXV aniversario de la creación en Madrid de la logia masónica liberal Hermes Tolerancia, la primera de estas características, laica, mixta y liberal, fundada en Madrid tras la transición democrática.

En el mismo acto, convocado por Francisco Javier del Barrio, presidente de la Sección de Ciencias Jurídicas y Políticas del Ateneo de Madrid, intervinieron previamente Javier Otaola, letrado, ensayista y Defensor vecinal de vitoria gasteiz, que disertó sobre el rito francés; el catedrático de la universidad de Barcelona, Joan Francesc Pont, que habló sobre la espiritualidad liberal de la francmasonería, y Nicolás Brihuega, que abordó la historia de la masonería y su trayectoria en Madrid. El escritor Ignacio Merino, en una disertación sobre el futuro de la Masonería, propuso como objetivos inmediatos una inciativa mundial para integrar voluntarios en la construcción de una gran muralla vegetal que detenga en Africa del norte el avance de la desertización y pidió para España la sede del próximo congreso mundial de Filosofía, que invocó por mor de la tradición filosófica masónica.

El acto prosiguó con un ágape masónico abierto en el Centro Cultural de los Ejércitos y una denominada tenida blanca, rito masónico compartido con profanos en el que se utilizan únicamente algunos símbolos y se mantiene el orden ritual que se observa en las asambleas masónicas, sin que sean desveladas cuestiones iniciáticas.

“Deseamos celebrar este vigésimo quinto aniversario y rendir en él tributo a quienes han luchado desde la posguerra por la Masonería Liberal y nuestros valores esenciales: el laicismo, la igualdad de las mujeres, la libertad, la tolerancia y la solidaridad”, señaló Ignacio Merino.

El Pais - 22/11/2008

El clamor de los desaparecidos

El clamor de los desaparecidos

September 7, 2008 at 10:16 am

Las asociaciones de la memoria histórica reivindican su derecho a dignificar la figura de los miles de asesinados por la dictadura

DANIEL MILLET | SANTA CRUZ DE TENERIFE Detrás de cada hueso desenterrado, de cada fosa común descubierta, hay una nueva historia que añadir a los volúmenes de la memoria silenciada y, sobre todo, un alivio sentimental para las cientos de familias de toda España que llevan tanto tiempo esperando por saber a dónde fueron a parar sus seres queridos. “Son derechos indiscutibles”, opina la abogada María Victoria Hernández. Ella y otros asesores que luchan para que los asesinados por el franquismo en Canarias puedan reposar en una tumba no entienden por eso el revuelo que se ha armado tras la decisión del juez Baltasar Garzón de pedir un censo completo de los represaliados de la dictadura durante y después de la Guerra Civil.

Para ellos, lo único que ha hecho Garzón es dar trámite a miles de denuncias que han ido llegando procedentes de todas esas familias a la Audiencia Nacional, avaladas por diferentes leyes. Por ejemplo, la ley de Registro Civil ya obliga a las administraciones a averiguar la procedencia de cada resto humano no identificado y sufragar los gastos correspondientes, deber que refrenda desde el año pasado la llamada Ley de la Memoria Histórica. “Entonces, ¿por qué tanto miedo? ¿Por qué tanta crítica a remover la tierra si es la única vía para encontrar esos restos y que sus demandantes los puedan recibir y poner en una tumba?”, se pregunta otra de las hijas de la memoria, Mercedes Schwartz, responsable de la Asociación por la Memoria Histórica de Tenerife. “Garzón no ha hablado de procesos. Simplemente ha dado trámite judicial a las reclamaciones legítimas de unos ciudadanos”, explica.

Primero fue la propia represión franquista y luego el pacto de silencio de la Transición “por culpa del cual, y en nombre de una dudosa concordia democrática, se suprimió la memoria de los derrotados”, escribió Antonio Muñoz Molina. “Si hay miedo a remover la tierra es porque hay mucha mala conciencia”, cree Schwartz, para quien la actitud del Partido Popular, de las jerarquías militares y eclesiásticas y de determinados románticos del franquismo está emponzoñando un debate que para ella “no tiene vuelta de hoja”. “Dieron su vida por la libertad y la democracia, fueron torturados, asesinados y desaparecidos y, ahora, muchas de sus familias quieren que se les reconozca y recibir sus restos para darles un adiós digno”, apunta.

Pero los obstáculos siguen siendo innumerables, sobre todo en aquellos pueblos donde los hijos de los verdugos siguen conviviendo con los hijos de las víctimas. Algunos de los investigadores consultados hablan de curas que no quieren saber nada de los aparecidos, de archivos militares donde se ponen todo tipo de pegas, de familias que no quieren iniciar el proceso o de administraciones que frenan la búsqueda -PP y CC votaron en el Parlamento canario el pasado junio en contra de una Proposición No de Ley en la que se instaba al Gobierno autonómico a elaborar un marco para la recuperación de fosas y exhumación de los restos-. O ahí están determinadas valoraciones de líderes políticos, como las de ayer del vicepresidente del Ejecutivo canario, José Manuel Soria (PP): “No es prioridad de la mayoría de españoles estar escarbando en los muertos de un bando y de otro de la Guerra Civil”. Para él, Garzón “puede estar impulsando una cortina de humo para alejar de los españoles los problemas de la economía”.

Las asociaciones españolas siguen, aún así, adelante. Y es llamativo que la iniciativa sea mayoritariamente femenina. “Las esposas, hijas y nietas de los asesinados sufrieron un doble dolor: el del desprecio y la humillación”, recuerda María Victoria Hernández. Ahí están por ejemplo Aralda Rodríguez, de la Asociación de La Palma, el primer colectivo y único hasta ahora en Canarias que ha logrado desenterrar restos humanos; la propia Mercedes Schwartz o Balbina Sosa, vicepresidenta de la Asociación de Arucas, quien fue la encargada de representar a las tres en la entrega ante la Audiencia Nacional de 200 casos de canarios desaparecidos, aquellos sobre los que más documentación se tiene. 

Tanto la representante palmera como la grancanaria recuerdan que sí ha habido administraciones que han colaborado: ahí está el Ayuntamiento de Arucas, los cabildos de Gran Canaria y La Palma o el Ayuntamiento de Los Llanos. Todas son conscientes, sin embargo, de que la colaboración entre las propias asociaciones isleñas es la piedra angular de la lucha, una lucha que puede deparar en breve el nacimiento de otra asociación en La Gomera, donde algunas familias también se han sumado. “¿Es tan difícil entender y aceptar que deseemos enterrar y dignificar a los nuestros?”, concluye Schwartz. 

Las cifras de desaparecidos. Las cifras de asesinados y desaparecidos por el franquismo distan según las fuentes. Las más solventes hablan de más de 100.000 víctimas mortales por la represión posterior a la Guerra Civil. Hasta el momento, la Asociación por la Memoria Histórica de España ha denunciado alrededor de 30.000 desapariciones. Sólo en Canarias, los historiadores hablan de entre 3.000 y 3.500 desaparecidos. 

Asociaciones canarias por la memoria histórica. La primera asociación constituida fue la de La Palma, la única hasta ahora que ha logrado la localización y exhumación de cuerpos. En concreto, se han descubierto varias fosas en los montes en Fuencaliente, la primera en 1994 con cinco asesinados, y la segunda en 2006, con 8 cuerpos. Se siguen buscando fosas en esta misma zona de La Palma. Asimismo, la Asociación de Arucas está a la espera de iniciar la exhumación de los cuerpos que se encuentran en varios pozos de este municipio grancanario. Y, por último, está la Asociación de Tenerife, que ha abierto la búsqueda de fosas y la denuncia de los casos más documentados ante la Justicia. Estas tres asociaciones ya han elevado a la Audiencia Nacional 200 casos de canarios.

Hasta el momento sólo se ha confirmado el hallazgo de fosas de víctimas del franquismo en los montes de Fuencaliente y en varios pozos de Arucas. Pero existen noticias de más enterramientos. En La Palma se cree que hay más restos en Barranco Hondo (Puntallana) y en diferentes puntos de Garafía, Fuencaliente, Mazo, Tazacorte y Los Llanos. En Tenerife, hay testimonios que apuntan al cementerio de San Juan (La Laguna), a las Cañadas del Teide y a diferentes puntos en Los Silos, La Esperanza, Santa Cruz y Adeje. En Gran Canaria, además de los pozos de Arucas, puede haber más restos en la cima de Jinámar y en Los Arenales.

fuente: www.laopinion.es

Los templarios se vengan del Vaticano

Los templarios se vengan del Vaticano

EcoDiario.es
Juan Carlos Rodríguez | 12:02 - 26/08/2008
El crujido en las catatumbas del Vaticano se debió oír hasta en las cajas fuertes de Zurich. Una asociación que se declara heredera de los caballeros templarios exige a Benedicto XVI la rehabilitación de la orden, disuelta en 1307, y el reconocimiento de los bienes incautados.

Se hacen llamar Asociación Orden Soberana del Temple de Cristo y dicen ser los herederos directos de los caballeros templarios, por lo que han decidido interponer una demanda contra el Papa exigiendo la rehabilitación de la orden, suspendida en 1307.

La Orden del Temple -reinventada por el mito, sin duda- era, hasta su disolución, la encargada de proteger los Santos Lugares. Por lo que se ignora si piden también la devolución también de las Reliquias Sagradas, del Arca de la Alianza o de los derechos de explotación de los Bafumet que decoran cientos de monumentos católicos, como, sin ir más lejos, capiteles de Santo Domingo de Silos.

La denuncia, interpuesta en un juzgado de Madrid, está formulada contra Benedicto XVI como sucesor de Clemente V, el papa que a principios del s. XIV disolvió la orden. Y, lo que es más importante, en la demanda tampoco han olvidado otro detalle: el reconocimiento de los bienes incautados a la primera Orden del Temple, que han valorado para 2008 en unos 100.000 millones de euros. Tampoco se sabe si se ha hecho antes o después de la crisis, sobre todo inmobiliaria. Sin embargo, aclaran en una nota, se trata sólo de un reconocimiento. En ningún caso piden la restitución de esos bienes. San Pedro respira en paz.

Una locura judicial sin precedentes

La enigmática asociación templaria no peca de humildad, precisamente: "No pretendemos producir la quiebra económica de la Iglesia Romana -añade el escrito-, sino que el tribunal pueda hacerse una idea de la operación tramada contra nuestra Orden". Según la asociación, los templarios tenían 9.000 propiedades en media Europa. A estas, habría que añadir numerosos derechos sobre tierras y pastos comunales, molinos y otros aranceles comerciales y portuarios.

En el momento de disolución de la Orden del Temple, también conocida como Orden de los Pobres Caballeros de Cristo, contaba con 15.000 miembros y posesiones en los territorios actuales de España, Francia, Inglaterra, Portugal, Alemania, Italia, Bélgica, Luxemburgo y Polonia. La demanda no fue admitida a trámite en primera instancia, por lo que se encuentra pendiente de un recurso de apelación interpuesto ante la Audiencia Provincial de Madrid.

En el auto en que fue desestimada, la jueza justificó su decisión en la falta de jurisdicción, al entender que no correspondía al tribunal pronunciarse sobre hechos que sucedieron hace 700 años y que son "materia propia de historiadores". Por fin, un juez sensato: ¿se imaginan qué sería de la Administración de Justicia puestos a demandar todos los desmanes, por ejemplo, del Tribunal de la Santa Inquisición? ¿De todas y cada una de las colonias españolas, británicas o francesas?

El disfraz de la leyenda

El Temple fue lo que fue: una orden de monjes guerreros que no reconocía la infabilidad del Papa y que básicamente funcionaba como una sociedad anónima de Europa a Oriente Medio. Un ánimo de lucro que tapaban con lo que después les perdió -y que ha sido exagerado por los siglos-, su ideal místico de una única religión sincrética que uniera a cristianos, judíos y musulmanes bajo una misma fe.

Aunque, como siempre ocurre, las razones más aparentes están subterráneamente motivadas por las más vulgares. La leyenda -todo lo que rodea a los templarios es hoy leyenda: desde su conexión ovni a sus rituales de adoración del diablo- cita que bajo la dirección del Gran Maestre de la Orden, Jacques de Molay, las tensiones se agudizaron con el Papa Clemente V, espoleado por Felipe el Hermoso, quien les envidiaba sus riquezas, temía por su enorme poder y no les perdonaba que hubieran negado la entrada a uno de sus hijos.

Tuvo la idea entonces de condenarles por herejía y prácticas blasfemas. El 13 de octubre de 1307 se arrestaba así, con la aprobación de la Iglesia. ¿Les suena, digo yo, a Franco y los masones? Qué hubiera sido de la historia de la Humanidad sin la envidia.

Masones a la luz del día

Masones a la luz del día

MÁLAGA

Una logia que opera en la Costa del Sol al amparo de la Orden del Gran Oriente de Francia abre sus puertas por primera vez para sacudirse el estigma del oscurantismo. SUR estuvo en uno de sus encuentros

13.07.08 -

HÉCTOR BARBOTTA

Si el objetivo es pasar desapercibidos, al menos el vestuario falla. La escena se desarrolla un sábado poco antes del mediodía en una urbanización de la Costa del Sol. Pleno mes de julio. Un puñado de hombres se agrupa a las puertas de lo que parece ser un garaje. Visten traje negro y corbata. Se saludan con entusiasmo. El que llega es recibido con abrazos, sonrisas e, invariablemente, tres besos en la mejilla. La efusividad invita a pensar que hace años que no se ven, pero la última reunión la celebraron apenas dos semanas atrás.

Pertenecen a la logia masónica Heracles, constituida en la provincia de Málaga bajo la órbita de la Orden del Gran Oriente de Francia. La mayoría de sus cerca de 25 miembros son de la provincia, pero vienen también de otros puntos de Andalucía, de Ceuta y hasta de Madrid. Para ellos es una jornada histórica. Van a abrir sus puertas. Es la primera tenida blanca abierta, una reunión a la que pueden asistir miembros de otras órdenes y personas no iniciadas, profanos en su terminología, que se celebra en España desde antes de la Guerra Civil. Algunos llegan ya vestidos para la ocasión. Otros lo hacen con atuendo de verano -camiseta, bermudas y chanclas- y mochila en la que llevan el traje.

El grupo es heterogéneo. No hay un patrón de edad -jóvenes de apenas treinta años y hombres que rozan los setenta-, ni de situación económica, ni siquiera de aspecto. Por aquí, un muchacho de larga cabellera ensortijada; por allá otro rapado al cero. Puede verse más homogeneidad en una cofradía o hasta en un equipo de fútbol. Sólo los trajes negros uniforman.

¿Qué es lo que se hace puertas adentro? Según aseguran, debatir los problemas que preocupan a cualquier persona con un mínimo interés por lo que sucede en la sociedad: el derecho a una muerte digna, la educación, la crisis de la cultura; y también temas menos concretos, pero sí con una alta incidencia en la vida diaria como el miedo o el dolor. ¿Qué motiva a alguien a ingresar a una logia masónica? «Quería darle un cambio a mi vida, encontrarle un sentido», explica uno. Hay quienes quieren acceder a un mayor conocimiento. También están los que lo consideran un círculo de influencia. Estos últimos, según aseguran, o no son aceptados si se detectan sus intenciones o se acaban yendo si, una vez dentro, comprueban que medrar en la masonería no es fácil.

Discreción

Quienes acceden a hablar piden discreción. Ni nombre ni procedencia. El visitante ya había sido advertido de que no podía llevar cámara fotográfica. Le ruegan también que no dé demasiadas indicaciones sobre la localización del templo.

Los masones están interesados en que se conozca su actividad, quieren sacudirse el estigma del oscurantismo que todavía los persigue, pero no desean perder la reserva heredada de siglos de persecución.

Los asistentes a la reunión esperan al consejero de la Orden, el francés Guy Agopian, quien se ha desplazado desde su país para participar en la tenida. Trajes negros inmaculados y guantes blancos. Dos mujeres cuyas manos también cubiertas con guantes revelan su condición de masonas integran el grupo. Seguramente pertenecen a otra logia porque la Orden del Gran Oriente no admite mujeres. «Es un problema pendiente, algo que tenemos que cambiar. En el siglo XVIII se consideraba que la mujer no tenía capacidad intelectual para debatir, pero hoy es algo que no tiene sentido», reconoce no sin rubor uno de los asistentes. ¿Para cuándo se abrirán las puertas a la mitad de la humanidad hasta ahora marginada? «Las cosas de palacio van despacio», justifica uno de los hermanos. El asunto se está debatiendo. Sin prisa.

La seriedad va invadiendo el ambiente, y revela que la ceremonia está a punto de comenzar. Desde dentro del templo llega la última instrucción, que se va transmitiendo por el boca a oreja: sin guantes. Los hermanos reciben la noticia con alivio. El mercurio no baja de 30 grados. Alguno bromea con el visitante: «Ahora empezamos con los sacrificios humanos».

A esta altura resulta increíble que tras las puertas de ese garaje que ocupa el subsuelo de un edificio de apartamentos turísticos a medio centenar de metros del mar pueda haber un templo masónico. Pero sí.

Misterio

Se abren las puertas. Invitados primero. El visitante tiene la sensación de estar a la puertas de desentrañar un viejo misterio.

En el vestíbulo ya se aprecian algunos de los símbolos masones. El damero, las espadas -heredadas de las raíces militares de algunas logias-, el triángulo, las granadas. Es el 'salón de los pasos perdidos', donde destaca una biblioteca con varias decenas de volúmenes con temas de la masonería. También un libro de visitas, donde la mayoría firma con nombre supuesto, costumbre heredada de los tiempos de la clandestinidad.

Suena una música suave. Una mesa preside el templo, tenuemente iluminado, y a los costados, contra las paredes laterales, las sillas donde el maestro de ceremonias va situando a los visitantes. Después entran los masones. Algunos llevan gruesos collares de tela morada. Son los que tendrán algún papel relevante en la ceremonia. No será un rito habitual. La presencia de una veintena de profanos impide celebrarlo.

Uno de los participantes prepara lo que se denomina una plancha, un escrito en el que fija una posición sobre el tema de debate. Y después, los hermanos intervienen. Todo según los principios de tolerancia y concordia y siguiendo unos ritos rígidos. La plancha de hoy ha sido preparada por Agopian y se refiere a la vigencia de la masonería en el siglo XXI.

El venerable maestro ocupa la silla principal en la mesa que preside la sala. Comienza la ceremonia. Uno de los vigilantes apostados junto a la entrada anuncia: «Estamos reunidos en un recinto al que no puede llegar la agitación exterior».

El maestro interroga al otro vigilante: «¿Qué nos enseña la francmasonería?». «Nos enseña que no nos debe perturbar ninguna pasión y que debemos juzgar todo con imparcialidad y tolerancia».

El maestro vuelva a intervenir para recordar que la francmasonería «es una escuela a la que son admitidos aquellos que tienen determinadas aptitudes», y lo que enseña es «el arte de pensar y descubrir por sí mismo los elementos de su convicción». La masonería, concluye el maestro, no posee la verdad, «sino que intenta encontrarla».

Ahora interviene el consejero Guy Agopian, toda una personalidad para los iniciados. Durante 40 minutos desgrana argumentos sobre la vigencia de la masonería a esta altura de la historia. Cita una larga lista de celebridades que fueron masones: Mozart, Roosevelt, Simón Bolívar, Churchill, Blas Infante, Pérez de Vargas, Louis Armstrong, Nat King Cole... y recuerda los valores de la orden que representa: la primacía de la razón y la ciencia sobre toda creencia religiosa, el laicismo, la libertad de conciencia y de expresión, los derechos del hombre.

Secretismo

¿Hace falta tanto secretismo y tanto ritual para discutir estos temas? «No somos secretos, somos discretos», repiten una y otra vez en lo que parece una consigna bien aprendida, una vez que acaba la ceremonia.

De hecho, el secretismo (o la discreción) es un hábito heredado de siglos de una persecución que comenzó en la Edad Media y que en España tuvo continuidad durante el franquismo.

¿Y el empacho de ceremonial y de símbolos? «Sin trabajo simbólico no hay francmasonería», dijo Agopian en su intervención. Otro iniciado lo explica con sus palabras: «Todos vivimos rodeados de símbolos, hasta el logo de la Coca Cola es un símbolo, nosotros tenemos los nuestros». Los masones españoles, más de 12.000 antes de comenzar la Guerra Civil, menos de 5.000 hoy en día, todavía prefieren el anonimato a pesar del régimen de libertades asentado tras 30 años de democracia. «El librepensamiento nunca ha estado bien visto, y no sabemos lo que puede pasar en el futuro», sostienen.

Un rumor cada día más fuerte: Mariano Rajoy fue reclutado por la Masonería

Un rumor cada día más fuerte: Mariano Rajoy fue reclutado por la Masonería

05 julio 2008

Masones

Mi apreciado Paco Rubiales avanza una tesis inaudita sobre lo ocurrido en el Partido Popular en los últimos meses, la clave precisa de los cambios, de las nuevas caras, de las disensiones: La masonería. Rubiales, claro, no se lo inventa, sino que le ha puesto oídos a «un rumor cada día más fuerte: Mariano Rajoy fue reclutado por la Masonería durante el viaje que realizó a México, tras haber sido derrotado en las elecciones generales de marzo, y regresó transformado y decidido a imprimir a su línea política un sorprendente cambio de rumbo que le aleja de los postulados tradicionales de la derecha española y le acerca a los enfoques y estrategias socialistas, un partido también ‘minado’ por la fe masónica». El objetivo final de todo, como habrán adivinado, es convertir a España en un Estado masón a través de los oportunos cambios constitucionales cuya aprobación está garantizada, una vez ganados para la causa masónica los líderes del PSOE y del PP.

De golpe, nada más leerlo, he llamado a un amigo masón, de los masones andaluces de toda la vida, hechizado por el morbo inconsciente, e inevitable, de estar hablando con un agente del mal. Y hasta que no he oído sus carcajadas por teléfono, no se ha desvanecido el hechizo, el aura de misterio y desconfianza del que se ha rodeado siempre la masonería. De hecho, si sumamos toda la cadena de leyendas sobre la masonería veríamos que, mucho antes que Rajoy, la masonería ya influyó en la disputa bíblica de Caín y Abel, el primer masón. También Pitágoras, cinco siglos antes de que naciera Cristo, escondió en fórmulas matemáticas los secretos de su logia masónica. Pero mucho antes que todos ellos, en el Egipto milenario de jeroglíficos, laberintos y maldiciones, los faraones construyeron las pirámides para dejar testimonio en aquel desierto de la gran verdad de la masonería.

¿Cómo no iba a caer en las redes de la masonería Rajoy, si, abatido, pusilánime tras perder las elecciones, visitó México, donde la brujería, la magia negra, los pollos decapitados, deben ser una rama más de la masonería maya y de los sacrificios humanos en las pirámides truncadas? Concluyamos que como arma destructiva, como estrategia propagandística, la masonería no tiene rival. Para liquidar o neutralizar a cualquier adversario, basta mencionarla para convertir al otro en un enemigo de la sociedad, en un peligroso sospechoso o en un oscuro conspirador. Y la eficacia está asegurada porque existe una predisposición inconsciente en la sociedad para aceptarlo así.

Desde ese punto de vista, lo realmente interesante no es abrir un debate sobre la masonería sino intentar explicarnos qué temor es el que provoca el rumor de que Rajoy ha sido reclutado por la masonería. ¿Qué vértigo despierta este PP para acusarlo de masón y querer anatemizarlo? ¿Es su anuncio de un discurso menos agrio, de una moral más abierta? No, no debe ser eso, la explicación tiene que ser más profunda, enrraizada en la sociología. El miedo en España, en fin, es la normalidad política. Sin tensión, sin bronca, sin guerracivilismo, el personal se encuentra extraño. Y no es esa la esencia de España, o sea. De ahí la formulación: «El PP pide diálogo y moderación, luego lo ha captado la masonería».

el blog Javier Caraballo, periodista de EL MUNDO.@

Espada de la logia de José Hernández será devuelta

Espada de la logia de José Hernández será devuelta

abc.com

ESCRITOR DEL MARTIN FIERRO

Una espada masónica, perteneciente a la logia argentina “Constante Union”, de la que formaba parte el famoso escritor José Hernandez, autor del la obra “Martin Fierro”, será devuelta mañana por una fraternidad paraguaya a la organización del vecino país.

Forjada en bronce en tres piezas, con detalles tallados a mano y con el grabado en su cuerpo del nombre de la logia “Constante Unión”, la espada fue restacada por miembros de la Fraternidad Masónica N° 7 de la Gran Logia Simbólica del Paraguay.

“Constante Unión”, Logia Madre de José Hernández, autor de la famosa obra cumbre de las letras latinoamericanas, “Martín Fierro” será de nuevo custodia del arma rescatada y que fue empuñada por el escritor en algún momento de su vida.

El acto público de devolución será mañana sábado a las 10:00 en los salones del Hotel Guaraní. Están invitados historiadores y amantes de la historia, testigos de honor, el Gran Maestro de la Gran Logia Argentina de Libres y Aceptados Masones, Ángel Jorge Clavero; y el Serenísimo Gran Maestro de la Gran Logia Simbólica del Paraguay, Ignacio Mendoza Unzain.

En una ceremonia llevada a cabo en una de las terrazas del Hotel Guaraní, masones paraguayos devolvieron una histórica espada a una logia argentina. La misma está hecha en bronce, consta de tres piezas y está gravada a mano.

Según manifestaron los argentinos miembros de la logia “Constante Unión”, a la que pertenece la espada, la misma fue empuñada en el pasado durante las ceremonias masónicas por el gran hombre de las letras argentinas y latinoamericanas, José Hernández, autor de la célebre obra gauchesca “Martin Fierro”. Hernandez era miembro de la hermandad correntina.

“No matamos nosotros los masones, creamos los masones. Estas espadas son sin valor para el mundo profano, pero para nosotros tiene un gran simbolismo, significan nuestro actuar en defensa de la democracia, la libertad, la fraternidad de la justicia, defensa de la ciencia, del hombre, del ambiente que rodea al hombre, dijo un representante de la logia “Constante Unión”, durante la ceremonia en que la recibieron de regreso la espada.

Por su parte, un representante de la logia Fraternidad Masónica Nº 7 de la Obediencia de la Gran Logia Simbólica del Paraguay, dijo “la entrega de esta espada significa para nosotros los masones paraguayos dos sentimientos, dolor por un lado, y por otro inmensa alegría. Dolor porque estamos devolviendo una espada con un valor incalculable desde el punto de vista masónico, porque ella nos ha ayudado a abrir los trabajos en los primeros días turbios que tuvimos. Y también alegría, porque entregando esta espada estamos resaltando que la masonería no tiene fronteras, no tiene límites y que el amor fraternal está en todas partes. Mas que nunca, la cadena de unión se manifiesta en este acto”, finalizó.

Alfama recupera los escritos sobre masonería y ocultismo de Pessoa

Alfama recupera los escritos sobre masonería y ocultismo de Pessoa

Los artículos recopilados por la editorial malagueña aparecen publicados por primera vez en castellano con traducción y edición de Florencia Preatoni · El poeta plantea una defensa radical de las logias portuguesas

Pablo Bujalance / Málaga | Actualizado 23.06.2008 - 05:00

Que a Fernando Pessoa (1888-1935), el gran poeta portugués del siglo XX, le interesaban los asuntos relacionados con el ocultismo, el espiritismo y lo esotérico es una realidad que no pasa inadvertida a los lectores de libros como Mensagem (en el que enarbola una interpretación mitológica de la Historia de Portugal) y el monumental Libro del desasosiego, quizá su obra definitiva, escrita por el heterónimo Bernardo Soares y repleta de claves lingüísticas y simbólicas. Incluso dentro del mismo Portugal se especula aún hoy con la pertenencia del autor a la masonería, una vinculación que él siempre negó, si bien admitió la fascinación que esta sabiduría ejerció en su pensamiento desde el fatal suicidio en París de su amigo y también poeta Mario de Sá Carneiro. Por si quedaba alguna duda, la editorial malagueña Alfama acaba de publicar en un volumen los Escritos sobre ocultismo y masonería del propio Pessoa, que arroja bastante luz al respecto con edición y traducción de Florencia Preatoni.

Según explicó ayer el director de Alfama, Antonio García Maldonado, la mayoría de estos artículos habían permanecido inéditos en Portugal hasta hace algunos años, cuando fueron recopilados por primera vez en una edición. El volumen que nos ocupa presenta la primera traducción al castellano de los escritos, cuyo orden respetan esencialmente las directrices de la publicación lusa "aunque hemos decidido prescindir de algunos textos que, más que una argumentación histórica de la masonería y el ocultismo, presentaban una especie de autoanálisis, a la manera del Libro del desasosiego". De entrada, Florencia Preatoni recuerda en el prólogo la atracción que, tras la muerte de Sá Carneiro, sintió el poeta "por las sociedades secretas de los masones, los rosacruces y los templarios. Conoció el espiritismo, la cábala y la magia y tradujo al portugués muchos libros de la Colección Teosófica y Esotérica". Preatoni apunta incluso la ocasión en que Pessoa corrigió el horóscopo del astrólogo y poderoso gurú británico Aleister Crowley. Todo este conocimiento tiene una especial consideración en un país como Portugal, donde la sabiduría templaria pervivió como realidad palpable hasta entrado el siglo XX.

Entre la divulgación, la confesión y la acción política, Fernando Pessoa atiende a lo largo de este conjunto de escritos a diversas dimensiones de lo oculto. En el primer artículo, Origen y esencia de la masonería, el autor expone una argumentación filosófica en la que desliga ésta de la cábala y el judaísmo ("la masonería no es una orden judaica, y el contenido de los grados fundamentales que vulgarmente llaman simbólicos no es judaico en espíritu, sino sólo en la forma") para considerarla "un producto del protestantismo liberal, del siglo dieciocho inglés, en toda su chatura y banalidad".

Especialmente significativo es el segundo texto de la serie, titulado sencillamente La masonería, en el que responde a la presentación del proyecto de ley de la Asamblea Nacional del Estado Novo (impulsado por la dictadura militar) sobre asociaciones secretas, que contemplaba diversas sanciones a masones y rosacruces, entre otros. Pessoa, quien asegura no ser "masón ni antimasón", se dirige en concreto al ministro José Cabral, al que tilda de "dominico cuyo trabajo se integra en la mejor tradición de los inquisidores". El poeta presenta una encendida defensa de la logias portuguesas y, con una temeraria dosis de ironía, acusa a Cabral de "pertenecer a una sociedad secreta: el Consejo de Ministros".

Completan el libro otras consideraciones sobre metafísica, diferencias ideológicas y doctrinales y un poético colofón: La Vía Lactea. Nunca lo oculto lució tanto.