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MASONERÍA DE CASTILLA Y LEÓN

Libro desvela que Franco poseyó información periódica y detallada de masones en el exilio

Libro desvela que Franco poseyó información periódica y detallada de masones en el exilio

El periodista Xavier Casinos y el director de la biblioteca Arús de Barcelona, Josep Brunet, desvelan en el libro 'Franco contra los masones' que el general poseyó información 'periódica y detallada' de los proyectos y las reuniones que celebraban los masones españoles en el exilio.
En una entrevista con Efe, Casinos ha explicado que entre el verano de 2006 y poco antes de finalizar ese año, él y Brunet tuvieron la oportunidad de trabajar con cientos de documentos guardados en diez carpetas, ahora depositadas en Barcelona, que contienen, entre otros, informes de la espía A. de. S dirigidos a Franco sobre los masones en el extranjero.

Por primera vez se revelan ahora, en este libro de la editorial Martínez Roca, los textos que escribió esta mujer, de la que, sin embargo, no se desvela su identidad, aunque el lector sí conocerá que se llamaba Anita y que, posiblemente, estaba casada con un miembro de la sociedad secreta.

Casinos y Brunet escriben que los papeles que han podido investigar proceden de un antiguo funcionario del Instituto Social de la Marina, Agustín Méndez, que en el año 1968 fue asignado a trabajar bajo las órdenes del almirante Jesús Fontán Lobe, quien durante la Segunda Guerra Mundial fue jefe de la casa militar de Franco.

El almirante custodiaba en su oficina algunos documentos, entre ellos estas carpetas, cuyo contenido en ocasiones consultaba y enseñaba a algunas personas que lo visitaban.

Méndez, aunque estuvo algo menos de un año en esas dependencias, fue copiando poco a poco cuando se quedaba solo estos informes relacionados con las actividades de la masonería, una obsesión para Franco desde que accedió al poder.

Son un millar de documentos que la agente A. de S. 'fue enviando periódicamente desde Portugal a su contacto de los servicios de inteligencia franquistas. Se trata, en su mayor parte, de informes redactados por la propia A. de S. y cientos de transcripciones de las reuniones de la Asociación Masónica Internacional (AMI), cartas y otros documentos a los que tenía acceso'.

Agustín Méndez los puso a la venta en el año 2004 y, desde entonces, han pasado por varias manos hasta que los autores de este libro han tenido acceso a ellos.

Para Casinos, uno de los documentos más importantes que reproducen en la obra es una carta del primer ministro británico Winston Churchill, también masón, a John Mossaz, gran canciller de la AMI, que entonces tenía su sede en Lisboa, en la que se muestra favorable a mantener, pese a todo, a Franco en el poder ante el peligro de la expansión del comunismo.

Casinos remarca que los masones siempre sintieron aversión por Franco y, desde que acabara la guerra civil, pretendieron restaurar la democracia en España, bien en forma de monarquía parlamentaria en la figura que hubiera sido Juan III, padre de Juan Carlos I, o bien recuperando la República.

Respecto a la leyenda de que Franco había intentado entrar en la masonería, los autores de esta crónica señalan que nunca se ha podido comprobar, aunque sí aluden a que la primera 'supuesta' petición, según el teniente coronel Joaquín Morlanes, habría tenido lugar en el Marruecos español, dirigida a la logia Lukus de Larache, y fueron los propios militares masones de la logia los que se opusieron.

La segunda solicitud la habría tramitado Franco en 1932 en Madrid y también en esa ocasión sería rechazado por los militares miembros de la logia, entre ellos su propio hermano Ramón.

Aunque Franco, según sostienen Casinos y Brunet en el libro, se llevó a la tumba la verdadera razón de su obsesión antimasónica, entienden que está claro, analizando sus escritos y sus discursos, que habría una razón política -los principales dirigentes republicanos eran masones- y también se debería indagar en el entorno familiar, ya que 'sabido es el odio que sentía hacia su padre, del que se ha dicho que era masón'.



Terra Actualidad - EFE

La masonería estudia instaurarse en Salamanca al dividirse dos logias

La masonería estudia instaurarse en Salamanca al dividirse dos logias

Primer encuentro después de 60 años
La masonería estudia instaurarse en Salamanca al dividirse dos logias
Recuperación. León fue ayer sede de una reunión de una logia masónica por primera vez desde 1936 para acercarse más a la sociedad.
El movimiento masón, inactivo en la región desde el estallido de la Guerra Civil en 1936, podría próximamente instaurarse en Salamanca y León al escindirse de la actual Logia Paz y Conocimiento número 18 de Palencia y la Logia Hermes–Amistad número 53 de Valladolid, según señaló el máximo responsable de la Gran Maestría Provincial de Castilla, Manuel Moreno Caballero.
ICAL Ayer, el Hotel Infantas de León de la capital leonesa, fue el lugar escogido por un grupo de masones para celebrar una asamblea que ellos denominan ‘tenida’ con el objetivo de «llegar más a la sociedad». El ocultismo que envuelve a las sociedades masónicas es una característica que, según explicó Moreno Caballero, es fruto de las continuas persecuciones que a lo largo de la historia han sufrido. Desde el reinado del Carlos III y hasta el fin de la dictadura del general Franco, en España han sido pocos los momentos históricos en los que el movimiento masón ha podido desarrollar su actividad. Sus ritos, reuniones, miembros, así como el conocimiento y el «secreto masón» es algo que se transmite de unos iniciados a otros, detalló Moreno Caballero. Los asuntos políticos y la religión son los únicos temas prohibidos en sus tenidas, ya que «producen controversia entre humanos y avocan al fanatismo», que rechazan. Así mismo el número de miembro de estas agrupaciones se ha visto mermado con el paso de los años. De los 5.000 masones españoles inscritos en los años 20 del pasado siglo, en los años 80 tan sólo se contabilizaban un centenar, cifra que en la actualidad es algo superior. Los avatares históricos y bélicos han hecho que sean pocos los datos que de la Logia Emilio Menéndez Pallares de León, constituida en agosto de 1900, se conserven, ya que sus responsables destruyeron todos los documentos de la logia por miedo a represalias. La Biblioteca Azcarate era donde se reunía la logia, a la que también perteneció, entre otras personalidades de la sociedad leonesa, el capitán Juan Rodríguez Lozano, abuelo del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. «La masonería está abierta a todas las personas que, como decimos en nuestro reglamento, sean de buena reputación y costumbres y también decimos personas nacidas libres», con libertad de criterios, dijo Moreno Caballero. Así disponen de varias páginas web en internet con las que facilitan la adhesión de nuevos miembros, que la propia organización entrevista e investiga para conocer sus aspiraciones. Por otra parte, es un movimiento que no integra a las mujeres, ya que existe de forma paralela una Logia Femenina en España, aunque en algunos lugares existen híbridos de hombres y mujeres. Combinan su origen medieval y pervivencia en el siglo XXI. Así uno de sus retos actuales es trabajar en defensa de la recuperación de la memoria histórica, para «rehabilitar el honor de la institución y de los pobres hermanos muertos», en las cruzadas contra los responsables de lo que se denominó la «conspiración judeo-masónica».

Heterodoxos del siglo XXI = Primera tertulia:

Primera tertulia: "La masonería"

EDAF, Marzo 2007

La cena inaugural de la primera tertulia “Heterodoxos del siglo XXI”, se celebró el pasado jueves en el hotel Wellington de Madrid. Organizada por la editorial Edaf y auspiciada por Ámbito Cultural de El Corte Inglés, la primera cita giró en torno a “La masonería, ayer y hoy”.

A la velada heterodoxa acudieron distintos escritores y periodistas como Iker Jiménez, Javier Sierra, Nacho García Iglesias, Juan Antonio Cebrián, Antonio Martínez Laínez o el profesor Antonio Piñero. Como representantes masones fueron invitados: Ilia Galán, escritor y catedrático de Teoría del Arte así como editor de la revista de estudios masónicos Conde de Aranda, Carlos Mendoza, filósofo y director de la biblioteca del Ateneo de Madrid y Gustavo Vidal Manzanares, escritor y jurista técnico de la Administración del Estado.

Durante las casi cuatro horas que duró la velada los tres masones en activo, pertenecientes a la Gran Logia de España, contestaron a las preguntas de los 16 periodistas y escritores asistentes, despejando dudas, clarificando oscurantismos atávicos y reflexionando sobre el papel de las Logias a lo largo de la historia así como el sentido último de ser masón en este principio de centuria. Algunas de las reflexiones vertidas a lo largo de la noche fueron:

+ informaciòn con imàgenes y archivos sonoros ::AQUÌ:: 

Novedades Bibliográficas

Tres nuevas novedades pueblan las estanterías de nuestras librerías. La primera lleva por título "La Masonería, una orden iniciática" y la segunda "La Masonería de la A a la Z " y como no hay dos tres, aquí va la tercera "La Masonería, leyenda, historia y mito "

¿Para que sirve hoy la Masonería?

 


 

Respuestas a Alain Bauer

1) ¿Para que sirve HOY la Masonería?
En un mundo como éste de comienzos del siglo XXI, en el que han quedado arrumbadas las grandes utopías de los siglos XIX y XX, nacidas del espíritu de la Ilustración; en el que los fanatismos y la intolerancia más extrema marcan el presente de la humanidad; en el que las religiones y los sectores políticos más conservadores se muestran aliados en una especie de gran contrarrevolución que quiere anular las libertades individuales y los progresos sociales conseguidos en los últimos doscientos años; en el que decenas de millones de hombres y mujeres viven bajo la incertidumbre y el miedo, y centenares de millones sufren condiciones inaceptables de vida; en un tiempo preñado de amenazas, donde el desafío más importante es la propia supervivencia del planeta y de la raza humana, la Masonería puede ofrecer hoy, con tanta fuerza y vigor como en el pasado, una respuesta de carácter esencial, porque sus fundamentos y sus símbolos tienen un carácter universal, en un mundo llamado global, pero al que le faltan los símbolos de la integración que tienen la capacidad de liberar a los seres humanos de sus vicios y miserias, haciéndoles tomar conciencia de los elementos primordiales de la vida humana y del universo, y llevándoles a buscar la paz y la armonía, como supremo deseo colectivo.
Y así, la Masonería hoy sirve, al igual que en otras épocas, para formar masones y masonas, es decir hombres y mujeres que no permanecen indiferentes ante los enigmas de la vida y de la existencia, que quieren mejorar moral e intelectualmente junto a otras personas, mediante ritos nacidos de la alegoría y los símbolos de los antigüos gremios de la construcción, los cuales permiten aprender a pensar de tal forma que, profundizando en los conceptos de Libertad, Igualdad y Fraternidad, crean unos lazos de confianza entre ellos, que les ayudan a buscar su excelencia, lo que redunda en hacer mejor la sociedad que les rodea, manteniendo, al tiempo, una tradición iniciática, que al tomar como fundamento las verdades y conocimientos primigenios del ser humano, y virtudes como la tolerancia, logran que éste desarrolle sus facultades sin manipulaciones ni prejuicios.

2) ¿Cuál es hoy el vector susceptible de reemplazar la dinámica de la Ilustración, que era la propia de la masonería hace tres siglos, o la dinámica republicana y laica que era la propia de hace cien años?
Como aserto previo hay que reafirmar todo lo positivo de esas dinámicas del pasado, que en buena parte creo que siguen hoy siendo válidas.
Pero si hay un vector que en este siglo XXI sería el eje y el estímulo fundamental alrededor del cual estimo que deberían girar nuestros esfuerzos y preocupaciones (los de todos, masones y no masones) es el de la salvación de nuestro hábitat, es decir el de la propia supervivencia del planeta Tierra , el de la propia capacidad del ser humano para responder al mayor desafío de su historia, en que el progreso científico y cultural a través de la enorme revolución que significa el desarrollo informático y cibernético, marcará indefectiblemente el futuro de nuestra civilización.
No hay, probablemente, Institución en el mundo como nuestra Augusta Orden, que mejor pueda identificarse con ese desafío, porque los Símbolos y los Ritos de la Masonería (su ¨cosmogonía¨, podríamos decir) entroncan directamente con el equilibrio y la armonía de la Tierra y del Universo y su interrelación con el desarrollo del ser humano.

3) ¿Quién puede todavía comprender la pertinencia del ¨decorum¨estético y ritual de la masonería, elaborado en un tiempo en el que las referencias simbólicas y morales a los antigüos misterios o a las historias de la Biblia tenían un sentido para todos, hoy en nuestro mundo actual completamente desencantado?
Muchas personas como nosotros mismos.
Y estoy convencido que serán muchas más en un futuro cercano.
Unos lo harán atraídos por modas recurrentes de atracción por las llamadas ¨sociedades secretas¨, o por parafernalias superficialmente exotéricas.
Pero otros se sentirán llamados por los mismos estímulos por los que nos hemos vistos impulsados miles de hombres y mujeres de países e idiomas diferentes a lo largo de siglos.
Y esos llegarán a ir comprendiendo, como nos ocurre a quienes hemos llamado a las puertas de la L.·. y hemos sido iniciados, el sentido de ese ¨decorum¨, porque irán descubriendo, al igual que nosotros lo vamos haciendo poco a poco, que en los elementos estéticos y, sobre todo, en los rituales, está encerrada la esencia de la Masonería, esos ¨misterios¨ que sólo los iniciados pueden ir asimilando a través del trabajo, duro y paciente, de conocerse a sí mismos en relación con los otros y sus luces, sintiéndose progresivamente estimulados por la apertura de nuevos círculos de conocimiento sostenidos por la mutua confianza de los hermanos y hermanas.
No se puede esperar que la Masonería atraiga a grandes masas de personas.
Lo importante es que dentro de la Masonería seamos lo suficientemente exigentes con nosotros mismos para que nuestras acciones y nuestros comportamientos en el mundo profano sean lo más ejemplares posibles.
La Masonería la entiendo como una ¨forma de ser¨y también como una ¨forma de estar¨ en el mundo, como una escuela de comportamiento.
Los movimientos físicos en Logia tienen también (asílo percibo, al menos) un sentido y un significado.
No se trata de aspiraciones de ¨santidad¨, simplemente de ser exigentes con nosotros mismos.
Si alguien interesado en la Masonería no llega a entender porqué es necesaria, por ejemplo, una ceremonia de Iniciación, me parece evidente que no está en condiciones de ingresar en nuestra Orden.
Entiendo que la Masonería debe ir adaptándose a las diferentes épocas, pero no puede perder su esencia (el Rito y los Símbolos lo son) pues entonces ya sería otra cosa.
Estoy refiriéndome a la llamada Masonería Simbólica (de los tres primeros grados).
De los denominados ¨Altos Grados¨ (Talleres de Perfección, Aerópagos, etc.), no sé si su papel excede el sentido de estas planchas, pero, en cualquier caso, excede claramente a mis posibilidades de comentarios.

4) ¿Cómo puede la Masonería todavía encontrar su lugar en las trincheras abandonadas del debate intelectual: demasiado racionalista para el modo del ¨tout psy¨ del New Age, demasiado grupal cuando lo que triunfa es el desarrollo personal y el individualismo, o incluso demasiado cívica en una época del fin de la política?
Siendo auténtica.
Hoy hay un deseo general de ¨autenticidad¨ .
Ya no se distingue entre originales y copias, entre lo que es verdadero y lo que es un mero pastiche.
Hasta las nuevas técnicas publicitarias adoptan sofisticados sistemas para convencer al consumidor sobre la autenticidad. (El periodista Vicente Verdú en el diario "El País" lasha reflejado con agudeza).
Ser auténticos significa reafirmarnos en lo que somos y en lo que pretendemos , y en todo lo que forma la esencia de la Masonería, sus Ritos y sus Símbolos.
A ésta pregunta como a otras se le puede ¨negar la mayor¨ (dicho en términos populares) pero entiendo que sus afirmaciones quieren ¨provocar¨ la reflexión y el debate.
Y en ese sentido, son adecuadas.
Aunque también las veo condicionadas, en parte, por una realidad (la francesa) que tiene unos aspectos particulares.

5) ¿Cómo admitir que a pesar de sus principios y fines declarados, la Masonería se ha convertido en muchos casos en una asociación de buscadores de ¨información privilegiada¨ en el sentido bursátil del término, como lo han demostrado algunos escándalos en Francia, y que por otro lado no es para gran parte de la opinión pública sino una simple red de ayuda mutua?
Quizá el proceso de admisión de nuevos iniciados no se hace con la suficiente rigurosidad.
Quizá prime en algunos casos la cantidad sobre la calidad, u otras circunstancias.
En cualquier caso, la Masonería no ha estado, no está ni estará libre de que haya iniciados que busquen en ella satisfacer intereses profanos.
Pero como recordó no hace mucho un Q.·. H.·. de nuestra Logia ¨Puede haber masones que te defrauden, pero la Masonería nunca¨.
Depende única y exclusivamente de nosotros, de nuestro comportamiento en el mundo profano y también de nuestro ordenamiento interno, evitar en lo posible acciones y actitudes que contradicen nuestros principios y fines.
En nuestro país, donde por circunstancias históricas la Masonería ha renacido en tiempos recientes, creo estamos en una buena situación para evitar que se llegue un día a escándalos como los de Francia o Italia, que me parecen letales para nuestra Orden.

6) ¿Por qué es la Masonería incapaz de unirse en lo esencial –manteniendo una guerra larvada entre las Obediencias, absurda y contraproducente – reformar su sociología cada vez más rancia – fundamentalmente arreglando de una manera digna la cuestión de la mujer en su seno – y renovar su discurso en aquellos temas que sigueabordando como en el siglo XIX, por ejemplo la laicidad?
Es verdad que hay demasiadas Obediencias.
Deberían orillarse algunas diferencias que muy probablemente no justifican esa división y que le hacen perder fuerza a la masonería como Institución.
Considero que sólo hay una gran división en la Masonería: la que nosotros llamamos ¨dogmática¨ y la autodenominada ¨liberal¨.
La gran diferencia, me parece que es la obligatoriedad o no de la creencia en un Dios revelado, y a partir de ahí la concepción de una Masonería de carácter más convivial (como parece ser la anglosajona) y otra con una línea más abierta a la reflexión moral e intelectual y a los problemas de nuestro mundo.
Creo que es una obligación de todos los masones el mantener un diálogo y una reflexión permanente sobre este tema, porque me parece que forma parte de nuestra razón de ser como masones.
Si un día se llega a un acuerdo, un compromiso, entre las dos grandes líneas masónicas, bienvenido sea, pero no me parece que sea especialmente dañina esa división, que muestra, al fin y al cabo, el carácter plural de los humanos.
Sí creo que resultan perniciosos, o al menos no convenientes, otras divisiones por motivos que posiblemente no tienen fundamentos de peso.
La cuestión de la admisión de las mujeres en la Masonería pienso que ha sido resuelto por nuestra Obediencia, la G.·. L.·. S.·. E.·. , deforma inteligente, con su triple opción.
En mi caso, por ejemplo, esa posición fué determinante para que decidiera llamar a las puertas de nuestra Logia.
Considero que toda Obediencia que no acepte, sin reticencia de ningún tipo, la iniciación de las mujeres, está condenada a desaparecer, o a ser marginal, porque no es posible en el siglo XXI actitudes que corresponden a un pasado de visión masculina del mundo, completamente inaceptable en nuestra época.
Pienso que es un asunto que se irá imponiendo, sin más, por la fuerza de los hechos.

7) Pero, sobre todo ¿por qué la Masonería no ha aportado una respuesta original y convincente al retorno de lo religioso, frente al cual simplemente ha fracasado, y más fundamentalmente por qué todavía no produce ella nada de valor intelectual con su propio sello desde hace tiempo?
Las religiones han renacido, pienso yo, porque sus estructuras de carácter jerárquico están basadas en claves de poder político, social y económico.
Estamos ante una gran crisis en el mundo contemporáneo.
Y como en todas las grandes mutaciones lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no termina de nacer.
A la situación descrita en el punto 1 se añade la incapacidad actual de los políticos para dar respuestas a los desafíos y para establecer liderazgos creíbles.
La mediocridad creciente de los dirigentes políticos es producto del desprestigio de una actividad esencial para la humanidad.
Y esa situación es reponsabilidad de todos, no sólo de los políticos.
Las religiones, sobre todo el cristianismo y el islamismo, que por un lado han percibido esas debilidades y por otro quieren recuperar un papel histórico que ha ido decayendo a lo largo de los últimos doscientos años, se han lanzado a recuperar posiciones de poder político y a imbricarse de manera muy intensa en la lucha por él.
La terrible espesura de los árboles de hoy no nos deja ver el bosque y ésa lucha no está nada claro cómo vá a terminar y qué efectos puede tener para las religiones a medio y largo plazo.
La Masonería me parece que nada tiene que hacer en esa lucha, ni creo que sea objetivo de la Masonería establecer batallas con las religiones en claves de poder.
El laicismo, creo que debe ser nuestra posición.
Trabajar en este tema me parece que puede servir, y mucho, para que la Masonería marque pautas y tenga así una influencia beneficiosa.
Hoy, el gran debate (y el motivo de muchas tragedias) de nuestras sociedades es precisamente el del papel de las religiones en la estructura de nuestra sociedades.

Referencias:

Respuestas a las 7 preguntas que formuló el Past Gran Maestro del Gran Oriente de Francia, Alain Bauer, el año pasado en su libro "El Crepusculo de los Hermanos" con el que se despidió de la Orden Masónica.
Redactadas en el mes de diciembre de 2006 por el ex Presidente de CLIPSAS y ex Gran Maestro de la Gran Logia Simbólica de España, Javier Otaola Bajeneta, miembro de la R:. L:. Manuel Iradier Nº 26, del Or:. de Vitoria-Gasteiz, España, y publicadas en su sitio web "COLECTANEA MASONICA" http://www.solotxt.com/opinatio/web1/data/it-masonica.htm

Revista Masónica

La Gran Logia de España publica la revista 'Conde de Aranda', para terminar con las infamias de la "persistente historiografía franquista"

JUAN G. BEDOYA - Madrid
EL PAÍS - Sociedad - 15-06-2006

Como Hitler, que se empeñó desde joven en exterminar a los judíos, el dictador Francisco Franco también tuvo un afán apasionado: acabar con los masones españoles. Dicen que porque, siendo un militar de posibles en África, le negaron dos veces la entrada en la logia de Larache -"por su carácter intolerante"-, y también por sinsabores familiares de imposible clarificación documental. La implacable represión en la larga postguerra incivil, con miles de masones encarcelados y ejecutados, incluyó la destrucción de archivos para borrar las huellas de una organización en la que militaba la mitad de los diputados y líderes políticos de la época e, incluso, el padre y el hermano menor del dictador, el aviador Ramón Franco.

Los principales estudiosos de la masonería en España son los jesuitas, José Antonio Ferrer Benimelli en primer lugar. Y cada mes desde hace años se publican dos o tres libros sobre masones, "la mayoría muy malos, porque hablar mal de los masones y de la masonería vende mucho y da dinero", dijeron ayer Xavier Sánchez de Amoraga y Garnica, conde de Campo Hermoso e Inspector de Relaciones Institucionales de la Gran Logia de España, e Ilia Galán, escritor y profesor de la Universidad Carlos III. Los dos presentaron en la sede de la Gran Logia de España en Madrid, la revista con formato de libro Conde de Aranda, intitulada Estudios a la luz de la francmasonería. Objetivo: informar sobre la masonería, pero también abordar cuestiones actuales de la sociedad bajo el enfoque del ideario masónico. El humanismo y la masonería; La estética y el pensamiento masónico y Los aspectos jurídicos de la represión franquista contra la masonería son algunos títulos de los artículos que se incluyen en este número uno.

"Pocos saben lo importante que la masonería ha sido para el progreso de España: la extensión del derecho de voto a la mujer, la abolición de la Inquisición y la esclavitud, la supresión de la pena de muerte, la libertad de culto, la extensión de la educación a todos, etc.", dijo Ilia Galán, director de Conde de Aranda. Después de la dictadura y la inquina criminal de Franco, son también muy pocos los que saben que entre los masones españoles se cuentan reyes, presidentes de Gobierno y numerosos ministros y políticos: Amadeo I, Azaña, Mendizábal, Largo Caballero, Lerroux, los generales Prim y Serrano, el liberal Sagasta, sin contar a los grandes liberadores iberoamericanos, como Bolívar o Sanmartín; artistas como Tomás Bretón, Benlliure, Samaniego, Espronceda, el Duque de Rivas, Larra, Echegaray, Blasco Ibáñez, Gómez de la Serna o Antonio Machado; científicos como Isaac Peral o Santiago Ramón y Cajal.

La primera revista de la masonería española lleva el nombre del Conde de Aranda porque el poderoso e ilustrado Pedro Pablo Abarca de Bolea, conde de Aranda (Castillo de Siétamo, Huesca, 1719-Epila, Zaragoza, 1798), fue el primer masón español tras sus viajes y destinos en el extranjero y su amistad con Voltaire, Diderot y otros grandes enciclopedistas.

fuente:http://www.elpais.es/articulo/sociedad/masones/abren/elpporsoc/20060615elpepisoc_6/Tes/

::Entrevista a un Masón::

::Entrevista a un Masón::

 

Sobre masonería se han escrito muchas cosas, tanto de su historia como de sus secretos, de sus rituales, de la institución, de las supuestas conspiraciones, de su poder, de su influencia, es decir, sobre su dimensión externa. En definitiva, de casi todo excepto del espíritu que subyace tras ella. Esto representa una doble novedad. La primera es que dicho espíritu existe y ha sido abordado desde este trabajo analizando la lógica interna de la institución y sus miembros. ¿Qué piensan los masones, qué sienten, como actúan? ¿A qué interrogantes existenciales pretenden dar respuesta mediante su ingreso y permanencia en la Orden? La segunda es que el estudio y el análisis de dicho espíritu se ha efectuado desde una disciplina que hasta el momento había marginado esta realidad: la antropología. De ahí la particular perspectiva de esta realidad ignorada.


JOSÉ J. L. GÓMEZ (Barcelona, 1973) es licenciado en Antropología Social y Cultural por la Universidad Autónoma de Barcelona. Realiza estudios de Doctorado en la Universidad de Sevilla, especializándose desde hace unos años en la Antropología de los Nuevos Movimientos Religiosos. Ha realizado trabajo de campo etnográfico en diversos movimientos y comunidades utópicas tanto europeas como norteamericanas. Parte de ese trabajo se ve reflejado en este ensayo, dando voz a los protagonistas de sus investigaciones y creando con ello una obra única en su género.

 

Entrevista a un Masón, José J. L. Gómez


Venta: diciembre 2006 PVP: 15 €
Colección: Laramadorada Nº Páginas: 192
Formato: 15 x 22 cm Encuadernación: Rústica.
Edición: ISBN: 84-935315-1-0 ; 978-84-935315-1-5

Masonería en Asturias

Masonería en Asturias

LA NUEVA ESPAÑA

EDITORIAL PRENSA ASTURIANA

GIJÓN

Fraternidad tricolor

En la foto, los francmasones, delante del paredón de El Sucu, donde colocaron una placa conmemorativa.

La francmasonería, con su gran maestre a la cabeza, rinde homenaje a los fusilados de El Sucu

El gran maestre del Gran Oriente de Francia, Jean Michel Quillardet, encabezó ayer una representación francmasona que subió hasta el cementerio de El Sucu para rendir homenaje a los fusilados durante la guerra civil española y en la posguerra, entre ellos muchos masones, que están enterrados en las cuatro fosas comunes del cementerio de Ceares. Ricardo Fernández, gran maestre de la Logia «Rosario de Acuña», dijo que «no venimos a revisar la historia».

J. M. CEINOS El paredón del cementerio de El Sucu donde fueron fusilados decenas de republicanos durante la guerra civil y en la posguerra luce desde ayer una nueva placa conmemorativa, en la que reza la siguiente inscripción: «La Logia Rosario Acuña a la memoria de los masones y la ciudadanía de Gijón, asesinados aquí por su compromiso con la democracia». En la placa, de azulejo, se grabaron también un retrato de la escritora y masona Rosario de Acuña (Madrid, 1851; Gijón, 1923) y una escuadra y un compás, símbolos universales de la Masonería. «Setenta años después venimos aquí a dejar las flores de la libertad», dijo, poco después de descubrirse la placa, un emocionado Avelino Valle, con ancestros catalanes y asturianos, sobrino de uno de los fusilados en el paredón del cementerio de Ceares y adjunto al gran maestre del Gran Oriente de Francia, Jean Michel Quillardet, quien presidió el acto, al que acudió un centenar de masones franceses y asturianos (la mayoría luciendo bandas de color azul celeste), así como los concejales de Izquierda Unida del Ayuntamiento de Gijón Jesús Montes Estrada y Francisco Santianes, y el presidente de la Asociación Memoria Histórica Asturiana, Víctor Luis Álvarez, entre otros, quien, al comenzar el acto en el cementerio municipal, recordó que en las cuatro fosas comunes reposan los restos de más de dos mil fusilados. A los pies del paredón, bajo la placa, se colocó una corona de laurel con dos cintas: una, con los colores de la bandera de la República Francesa (azul, blanco y rojo) y la otra, con los tres de la bandera de la II República Española (rojo, amarillo y morado). Minutos antes, ante las fosas comunes, Ricardo Fernández, gran maestre de la Logia «Rosario de Acuña», fundada en Gijón en el año 2002 y que ayer, con la presencia del gran maestre del Gran Oriente de Francia, inauguró su taller (sede), situado en La Calzada, afirmó que «es un motivo emocionante venir a rendir homenaje a los que murieron por defender una España que intentó ser diferente», y como miembro, dijo, «de la masonería liberal, estaríamos del mismo lado del paredón» donde en su día colocaron a los fusilados. Y aclaró el gran maestre de la Logia «Rosario de Acuña»: «Nosotros no venimos a revisar la historia ni a lanzar un mensaje de odio y venganza, venimos a recordar a aquellos que tuvieron las mismas ideas que nosotros, las ideas de libertad de pensamiento y de una sociedad laica, con tolerancia y respeto a los demás».

Jean Michel Quillardet, quien es la cabeza principal de la francmasonería mundial, con más de un millar de logias y 50.000 masones, tomó luego la palabra para, en francés, recordar los principios que guían los pasos de los masones: libertad, igualdad y fraternidad, y también el paralelismo histórico de persecución de los demócratas y los masones en la España de la posguerra y en la Francia del régimen de Vichy, colaborador de la Alemania nazi tras el colapso militar francés de mediados de 1940, al principio de la II Guerra Mundial. Tras su intervención, los presentes guardaron un minuto de silencio en memoria de los muertos de las fosas comunes.
La delegación francmasona también visitó algunas viejas tumbas del cementerio de El Sucu que tienen grabados, en las lápidas, la escuadra y el compás.

Por la tarde, en un acto privado, la delegación de la francmasonería se trasladó a la calle de Costa Rica, número 4, donde se ubica la sede de la Logia «Rosario de Acuña», una de las cuatro que funcionan en Asturias, de las que tres están establecidas en Gijón y la cuarta en Oviedo.

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