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Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2008.

La Gran Logia Simbólica Española pide que se profundice la Ley de la Memoria Histórica

Los masones solicitan al Gobierno acciones para restablecer la dignidad de la masonería, perseguida por el franquismo

Jordi Farrerons, Gran Maestro de la Gran Logia Simbólica de España, la principal institución masónica liberal española, pidió hoy al Gobierno que profundice en la ley de Memoria Histórica de manera que quede plenamente restablecida la dignidad de la masonería, escarnecida en las personas de miles de sus miembros represaliados por el franquismo y también en su patrimonio durante la dictadura del general Franco entre 1936 y 1975.

La ley de Memoria Histórica de diciembre de 2007 incluye en su artículo segundo una referencia a la masonería, así como una disposición derogatoria que abole la ley de marzo de 1940, denominada entonces ley de Represión de la Masonería y el Comunismo, decretada por Franco para aniquilar a la masonería y también a la oposición política a su régimen dictatorial. La Masonería Liberal, que admite la presencia de las mujeres en las logias a diferencia de la masonería tradicional, considera insuficiente el articulado y demanda una profundización reparadora del buen nombre de las instituciones masónicas.

Jordi Farrerons presidía hoy en el Ateneo madrileño un acto matinal conmemorativo del XXV aniversario de la creación en Madrid de la logia masónica liberal Hermes Tolerancia, la primera de estas características, laica, mixta y liberal, fundada en Madrid tras la transición democrática.

En el mismo acto, convocado por Francisco Javier del Barrio, presidente de la Sección de Ciencias Jurídicas y Políticas del Ateneo de Madrid, intervinieron previamente Javier Otaola, letrado, ensayista y Defensor vecinal de vitoria gasteiz, que disertó sobre el rito francés; el catedrático de la universidad de Barcelona, Joan Francesc Pont, que habló sobre la espiritualidad liberal de la francmasonería, y Nicolás Brihuega, que abordó la historia de la masonería y su trayectoria en Madrid. El escritor Ignacio Merino, en una disertación sobre el futuro de la Masonería, propuso como objetivos inmediatos una inciativa mundial para integrar voluntarios en la construcción de una gran muralla vegetal que detenga en Africa del norte el avance de la desertización y pidió para España la sede del próximo congreso mundial de Filosofía, que invocó por mor de la tradición filosófica masónica.

El acto prosiguó con un ágape masónico abierto en el Centro Cultural de los Ejércitos y una denominada tenida blanca, rito masónico compartido con profanos en el que se utilizan únicamente algunos símbolos y se mantiene el orden ritual que se observa en las asambleas masónicas, sin que sean desveladas cuestiones iniciáticas.

“Deseamos celebrar este vigésimo quinto aniversario y rendir en él tributo a quienes han luchado desde la posguerra por la Masonería Liberal y nuestros valores esenciales: el laicismo, la igualdad de las mujeres, la libertad, la tolerancia y la solidaridad”, señaló Ignacio Merino.

El Pais - 22/11/2008

23/11/2008 14:43. Zayin #. España No hay comentarios. Comentar.

Una monja peligrosa

Domingo, 23-11-08
Las decisiones políticas más estrafalarias suelen, en España, estar habitualmente impulsadas por IU o por la Esquerra Republicana de Cataluña. Luego las hace suyas el PSOE. Eso es lo que ha ocurrido con la rocambolesca historia de la placa en recuerdo de una monja, canonizada por Juan Pablo II, que dio la casualidad que había nacido en el lugar que ahora pertenece al Congreso de los Diputados. Ya es mala suerte. Comprendo que la Iglesia no quiera que la religiosa se pueda convertir en objeto de controversia política.
Recuerdo el emocionado e inteligente artículo que el Marqués de Marañón, Gregorio Marañón Bertrán de Lis, sobrino nieto de la Madre Maravillas, publicó en «El País» el día de su canonización, o al día siguiente, en 2003. Me sorprendió, muy positivamente, que un consejero de Prisa se expresase, sin tapujos, en los términos en que lo hizo Marañón. Gregorio recordaba alguna de las veces que había visitado a su tía y la paz que sentía ante su presencia. En cambio he echado de menos su voz en estos días en ese diario precisamente, no en el nuestro que ya se sabe donde estamos, siquiera fuese para mostrar el verdadero rostro de una mujer notable, su tía, que, por encima de todo, era una persona buena dedicada a hacer el bien y a atender a los desheredados de la fortuna. He echado de menos su juicio, siempre mesurado, ante los despectivos e ignorantes artículos publicados en las páginas de los medios de comunicación de los que él es consejero.¿Y qué me dicen de Bono? Afirman los cazamasones que Bono es uno de los de la logia y el mandil, la escuadra y el laicismo. Pues vaya con el masón. Que me den un kilo de masones así, capaces de comprometer su futuro político por coherencia con sus convicciones, pues los prefiero a quienes se comen los santos y luego piden exorcismos contra la libertad de expresión. Una santa católica chirría en el Congreso de los Diputados y se lo lanzan, como una falsa moneda, los señores diputados. Su solo nombre resulta peligroso.
www.jorgetriassagnier.com
23/11/2008 14:51. Zayin #. sin tema No hay comentarios. Comentar.


Un presidente negro blanqueado por la historia

GUSTAVO TATIS GUERRA, EL UNIVERSAL -

JUAN JOSÉ NIETO

 ARCHIVO
Juan José Nieto (1805-1866), el único presidente negro
que ha tenido Colombia.

En el cementerio de Manga, en Cartagena, el antiguo y majestuoso mausoleo en donde está enterrado Juan José Nieto— el único presidente negro que ha tenido Colombia—sucumbe a su ruina.

Las placas de mármol han sido despojadas de su sitio y la imagen del prócer ha desaparecido. Su imagen ha sido blanqueada. Y su nombre se ha fantasmalizado más allá de su muerte. Se ha vuelto invisible.

Su retrato en el Museo Histórico de Cartagena también sufrió un proceso de blanqueamiento. En los libros de historia prácticamente fue desterrado. Las pocas imágenes suyas fueron tergiversadas. Su verdadero rostro se volvió blanco.

No hay en Cartagena una señal y un rastro que dignifique su memoria. Juan José Nieto fue uno de los grandes estadistas que vivió y murió en Cartagena.

Pero más allá de haber sido el primer presidente negro de Colombia, Juan José Nieto puso en marcha y ejecutó el estatuto que abolió la esclavitud apenas se posicionó como gobernador de Cartagena.

Aquello ocurrió el 1 de enero de 1852 en una ceremonia realizada en la Plaza del Matadero, hoy Parque del Centenario. Ante una multitud de negros y mulatos, Nieto anunció emocionado que desde ese día se acabarían los esclavos en la Nueva Granada. Consideró que ese era un día inolvidable, bello, histórico para la ciudad y el país. Es “el día en que ha desaparecido para siempre de entre nosotros el odioso título de señor y de esclavo, y en que ninguno de nuestros hermanos lleva colgado al cuello la ponderosa, la negra cadena de la servidumbre”.

Alertó a toda la comunidad descendientes de africanos de que aquello no significaba la emancipación desenfrenada, sino el principio de la dignidad “no para sustraernos a las obligaciones a que están constituidos los que viven en sociedad” y para respetar y defender la Constitución y las leyes.

Precisó aquel día que la igualdad “tantas veces mal entendida” está inmersa en unas jerarquías humanas dentro de la sociedad, pero que existe un orden que es la eterna ley del mundo, contra cuyo orden no hay poder que se resista”.

Animó a aquellos hombres y mujeres cartageneros al aludir su propia historia personal y recordar que “de la nada hemos visto salir muchos grandes hombres”. Aconsejó ser “industriosos, aplicados constantemente al trabajo como fuente de felicidad, pues de otro modo, si a fuerza de hombres libres os entregáis a la holganza, y a los vicios, terminareis por ser criminales, y una carga a la sociedad, que acabará por arrepentirse de haber roto vuestras cadenas con sus propias manos... esforzaos por merecer las dos supremas bendiciones que la Divina Providencia reserva para sus escogidos: ¡Libertad—mis hermanos—en la tierra, y bienaventuranza en el cielo!”.

Una lluvia de aplausos resonó en la plaza para celebrar a Juan José Nieto. Esa misma proclama de libertad fue expresada en Corozal, Sincelejo, Barranquilla, Chinú, Sabanalarga, Lorica, entre otras ciudades, en donde fueron liberados muchos compatriotas esclavizados.

La vida ignorada y destellante de Juan José Nieto es un acontecimiento fulgurante en la historia de Colombia en el siglo XIX. Una de sus iniciativas como gobernante fue la de establecer la educación primaria gratuita, tuvo conflictos con la iglesia católica cuando propuso prescindir del diezmo y fue víctima de intrigas políticas cartageneras por ser el líder de los masones en la ciudad y el país y propugnar por la igualdad y la reinvidicación de los derechos del pueblo.

Muchos políticos de la época de manera sesgada le echaban en cara su origen humilde y decían que gracias a sus dos esposas cartageneras aristocráticas— una de ellas, prima de Rafael Núñez— Nieto logró entrar a la hermética y conflictiva sociedad cartagenera. Un célebre historiador cartagenero se refería a la entrada de los montunos hacia Cartagena, refiriéndose a la avalancha de seres como Juan José Nieto, pobre y criado en las orillas. Pero no podría entenderse el destino político de Cartagena, tenso, errático y excluyente, sin detenerse a revisar los aportes de la obra política y literaria de este hombre ahora invisible, y cuya imagen también ha sido desterrada del cementerio de Manga.

LA GRANDEZA DEL INVISIBLE

Juan José Nieto nació el 24 de junio de 1804 en la Loma de la Puerta, en Cibarco, en cercanías a Baranoa. Una de sus facetas novelescas fue su nombramiento de coronel, luego de participar en diversos combates en Mompox y Ocaña, y su condena al pelotón de fusilamiento, pena que le fue conmutada por cárcel.

Era hijo de Benedicta Gil y Tomás Nieto, fabricantes de mechas de algodón para velas que vendían en diversos pueblos del Caribe, y a veces, arribaban a Cartagena, y las ofrecían en el mercado local. Los padres del escritor se vinieron a vivir a Cartagena, luego de la Independencia.

El señor Tomás se consagró en Cartagena, además de las mechas de algodón, como partero, curandero y albañil.

Juan José Nieto, a sus diecisiete años había sido escribiente del comerciante canario José Palacio y Ponce de León. Se enamoró de una de las hijas del comerciante, María Margarita, y se casó con ella en 1827. Tuvo desde temprano una fama de lector voraz, autodidacta obstinado, santaderista consumado y amante del liberalismo francés. Animado por ese espíritu, escribió a sus treinta años, el folleto “Derechos y deberes del hombre en sociedad”.

Poco tiempo después, falleció su esposa, y el joven viudo se consagró a dos de sus pasiones definitivas: la literatura y el ejercicio de la política. A los treinta y cuatro años, contrajo matrimonio con Teresa Cavero, hija de Ignacio Cavero, prócer de la Independencia de Cartagena.

Participó en la revolución de los Supremos en 1840 al lado del general Carmona. En Tescua fue apresado por Mosquera, quien lo envió a Bocachica y a Chagres, Panamá. Durante esos años escribió las novelas su primera novela “Rosina”, publicada por entregas en el periódico La Democracia, de Cartagena, desde el 11 de julio hasta el 10 de octubre de 1850). La escribió en el tiempo en que estuvo prisionero en el Castillo de Bocachica y luego en Chagres, Panamá.

La novela “Ingermina o la hija de Calamar” (Recuerdos de una conquista 1533-1537), apareció publicada en dos tomos, en 1844, luego de cinco años de clandestinidad en Kingston, Jamaica. Fue considerada por Curzio Altamar, como la primera novela histórica de Colombia.

Es una de tres novelas históricas de Nieto, cuyo escenario es la conquista y la colonia, y su percepción se encamina a nombrar por primera vez entre nosotros, una noción de región costeña desde la provincia de Cartagena.

No hay que olvidar que uno de los primeros libros sobre regionalismo en el Siglo XIX lo escribe Juan José Nieto en 1839: “Geografía histórica, estadística y local de la provincia de Cartagena”, considerada por Orlando Fals Borda, como “la primera geografía regional de Colombia”, citado por el colombianista norteamericano Raymond Williams, en su ensayo “Novela y poder en Colombia (1844-1987).

Esa novela narra los amores difíciles y perdidos entre Alonso de Heredia con la princesa indígena Ingermina. Más tarde publicó “Los moriscos”.

En ese destierro de cinco años en Kingston, Nieto aprendió el inglés, se dedicó a la literatura, leyó con pasión a los franceses Víctor Hugo, Alejandro Dumas, Sue y Lamartine.

Su vida fue intensa.

Nieto desempeñó diversos cargos públicos. Fue elegido representante a la Cámara para el período 1850-1852, se posesionó en la gobernación el 22 de julio de 1851, decretando en 1852 la expulsión del obispo Pedro Antonio Torres. Fue Gobernador por elección popular en 1854, primer presidente constitucional del Estado Soberano de Bolívar, entre 1860 –1865. Reelegido gobernador, de acuerdo con la nueva Constitución de 1853.

Tuvo varios hijos naturales en la ciudad y pueblos vecinos, entre los cuales, uno llamado Lope, que tuvo cierta figuración al lado de su padre. Escribió la “Geografía histórica, estadística y local de la provincia de Cartagena”, que Fernando de la Vega llamó "útil arca de noticias". Ese año se lanzó como candidato a diputado a la Cámara Provincial de Cartagena y fue elegido por primera vez. Allí presentó un proyecto de Constitución Federal que la corporación rechazó. Ingresó a la masonería en calidad de aprendiz de la logia Hospitalidad Granadina No. 1, matriz de toda la masonería colombiana, de la que llegó a ser máxima autoridad como Soberano Gran Comendador, de 1849 a 1850 y de 1860 a 1865.

Alcanzó a preparar un Diccionario mercantil español-inglés e inglés-español, de gran utilidad práctica, pero desafortunadamente desaparecido. Escribió también una obra teatral “El hijo de sí propio”, representada por aficionados bajo la dirección del mismo Nieto.

Murió el 16 de julio de 1866.

Un inmenso silencio desolador como hojas arrastradas por el viento caen sobre su tumba.

23/11/2008 14:56. Zayin #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

«Luis Fernández es un pintor en el que se aúnan razón y emoción»

«Era educado y discreto y se relacionó con las personalidades más destacadas de la vanguardia parisina, como Mondrian, Kandinsky, Bretón y Zambrano»

Alfonso Palacio en el Museo de Bellas Artes el día que presentó su obra. ángel gonzález

ALFONSO PALACIO Historiador del arte, autor de la obra «El pintor Luis Fernández 1900-1973» 

Oviedo, P. RUBIERA  

Alfonso Palacio, historiador del arte y profesor de la Universidad de Oviedo, presentó hace unos días en el Museo de Bellas Artes de Asturias los dos p rimeros volúmenes sobre el pintor Luis Fernández (Oviedo, 1900- París, 1973). La monografía, imprescindible a partir de ahora en el estudio de la vida y la obra del pintor, revela la importancia del Fernández quien, en opinión de Palacio, es «uno de los grandes pintores españoles del siglo XX». 

-Luis Fernández es el primer artista español que entra en la abstracción geométrica, característica que usted subraya. ¿Por qué es tan importante?
 
-Los artistas españoles que llegaron a París a comienzos del siglo XX, o bien se movían en la línea del cubismo o en la del surrealismo, los dos grandes movimientos de vanguardia. Luis Fernández podía haber asimilado el lenguaje postcubista o tardocubista de los años 20 o podría haberse inst alado en la órbita del surrealismo que, precisamente, aparece en el mismo año en que él llega a la capital francesa, en 1924; sin embargo, lo que hace es orientarse hacia un tipo de movimiento de vanguardia, la abstracción geométrica, en el que hasta aquel momento no había ningún español y que se puede considerar una especie de reacción absoluta a lo que promovía el surrealismo. Son dos movimiento s enfrentados. La exploración abstracto geométrica que hace Fernández está a la altura  de los mejores artistas de la época, de Torres García o de Mondrian, por ejemplo. Es una exploración de calidad y que ademas está en la base, y esto es lo fundamental, de toda la obra que va a desarrollar a partir de los años 50. La depuración, el despojamiento, la decantación de sus obras abstracto geométricas, está en el origen de esa pintura despojada, decantada y depurada que va a ser la de sus series finales. Su última etapa se entiende a partir de la primera.

-Su interés por la geometría y las formulaciones matemáticas, ¿tienen que ver con el padre matemático que tuvo y que apenas disfrutó?

-Es un interés que parte de su padre y que luego va a estar presente en esa fase abstracto geométrica en la que Fernández trabaja muchas veces a base de fórmulas matemáticas. Luego, hay una etapa, hacia los años 40 y 50, en la que realiza una serie de obras donde trata de reflejar lo que él llama diferentes ritmos esenciales de una obra de arte, que articula con un rigor matemático. Luis Fernández es un pintor que aúna razón y emoción.

-Se sabía que Fernández había tenido buenas relaciones con los más destacados artistas de la vanguardia francesa, pero no que habían sido tan estrechas e importantes como usted cuenta.

-Efectivamente. Luis Fernández no es que fuera tímido o reservado sino que era educado, se movía con discreción y eso no le imposibilitó para entrar en contacto, en los años 20 y 30 del pasado siglo, con los artistas más importantes que había en París en aquella época y estamos hablando de artistas como Mondrian, Kandinsky, Torres García, primeras figuras de la vanguardia internacional. Entró en contacto con André Bretón y Paul Eluard, los popes del surrealismo; con Picasso, con artistas de la talla de Giacometti, con poetas como René Chair, y luego con intelectuales como María Zambrano. Fue un pintor que conoció y frecuentó los círculos artísticos parisinos, que participó en muchísimas exposiciones colectivas. Tenía importantes contactos a nivel administrativo, de galerismo y artístico y siempre encuentras buenas palabras hacia él de todo ese círculo que le trató, hacia su caballerosidad y educación, hacia su bonhomía y buena calidad como pintor. Es muy poca la gente con la que llegó a tener un enfrentamiento importante si quitamos a Alexander Iolas, su marchante, con quien realmente vivió unas relaciones tormentosas.

-¿Hubo sentimiento amoroso en su relación con María Zambrano?

-Hubo un momento de alguna tensión sentimental cuando Fernández se queda viudo de su primera esposa, Esther Chicurel, pero nunca se llegó a resolver. A medida que lees algunas cartas de ellos, sobre todo cartas al final de su vida, hay determinadas frases que pueden entenderse en esa clave.

-¿Cuál fue el papel de su segunda esposa, Yvonne Fernández, ya fallecida, en la vinculación del pintor a su Oviedo natal?

-Fue la persona que contribuyó a transmitirnos, a mí, al museo y a la sociedad asturiana el espíritu de Fernández. Eso ya es decisivo. Fue generosísima, para conmigo y para Asturias. Vendió cosas al Museo de Bellas Artes pero también le hizo cantidad de donaciones de obras, de objetos personales y de manuscritos. Sentía un respeto absoluto por su figura. Lo cuidó y mimó, tanto en vida como en muerte. Asturias, a través del museo, se ha convertido en una especie de heredera espiritual de la memoria del pintor.

-Fue masón.

-Fue masón, pero su entrada en la masonería fue más bien el favor pagado a un amigo que, a su vez, le había hecho un favor especial. Me da la sensación que vivió su masonería con una cierta tibieza desde el punto de vista institucional. Sin embargo, sí que la vivió en profundidad, en el sentido de asimilar todo ese librepensamiento, todos esos ideales de libertad, igualdad, fraternidad y honestidad en el trabajo que, en cierto modo, son valores inculcados por los masones. Así que masón sí, pero muy tibio en cuanto a las reglas.


-¿Cuál será el lugar de Luis Fernández en la historia del arte?

-Es uno de los grandes pintores españoles del siglo XX, un pintor que hasta hace poco podía considerarse casi secreto, conocido por una élite de intelectuales degustadores del buen arte. También se le puede considerar fundamental por su trayectoria singular. Se forma en España, en un ambiente bastante pobre desde el punto de vista artístico, da el salto a París en los años 20 y eso le pone en contacto con algunos de los grupos de vanguardia más importantes del siglo XX y hace abstracción geométrica, arte de síntesis y surrealismo. Eso demuestra varias cosas. En primer lugar, la reflexión continua sobre la creación artística en la que se movió. Luego pasa por la etapa picassiana que le da un alto componente expresivo a su trabajo, después pasa al constructivo de la etapa postcubista para desembocar en una etapa de madurez, a contracorriente de toda esa abstracción lírica o informalismo, tan de boga en Francia por aquella época. Lo que practica es una figuración que él llama plástica, que combina fragilidad y fortaleza al mismo tiempo, una especie de realismo trascendental o realismo surreal que trata de indagar sobre el significado último de las cosas. Este final en belleza en que acaba su carrera es tan conmovedor que hace que sea un artista sin igual. Los puede haber mejores y peores pero con esta singularidad y encima orientada a la belleza, a la trascendencia, en definitiva, es raro.

«Es un artista sin igual con una obra final conmovedora; es uno de los grandes de la pintura española del siglo XX»

«Su segunda esposa, Yvonne Fernández, fue decisiva en la transmisión a Asturias de su espíritu»

24/11/2008 11:23. Zayin #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

El ayuntamiento destinará 2.050.000 euros hasta 2012 al Templo Masónico

 

La hacienda municipal, a través de un documento fechado este lunes, acaba con las dudas sobre la financiación del inmueble de la calle San Lucas e incluye los 50.000 euros para restaurar la cubierta.

27/nov/08 07:36

el Dia.es

JOSÉ D. MÉNDEZ, S/C de Tfe.

El área de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Santa Cruz, a través de un documento fechado el pasado lunes 24 y firmado por el concejal Ángel Llanos y el director general de Hacienda, Juan Domingo Cabrera, acaba con cualquier duda en relación a la financiación municipal para la restauración del Templo Masónico de la calle San Lucas, ya que establece partidas hasta 2012 por un total de 2.050.000 euros. Incluye los 50.000 que iban a destinarse este año a la urgente rehabilitación de la cubierta, en estado de deterioro.

El pasado día 12, tras el Consejo Rector de la Gerencia de Urbanismo, se informó de que la partida destinada al templo no se haría realidad ante otras necesidades sociales e, incluso, se deslizó la posibilidad de devolver el edificio a los masones para que fueran ellos los que afrontaran su rehabilitación. Este es el texto al que ha tenido acceso EL DÍA:

"Visto el borrador del acta de la sesión extraordinaria del Consejo Rector de la Gerencia Municipal de Urbanismo, celebrada el 12 de noviembre de 2008, del que se ha dado traslado a esta área de Economía y Hacienda a los efectos de tomar conocimiento de la situación en la que se encuentra el antiguo edificio de la Logia de Añaza y se solicita incorporar en los próximos presupuestos las cantidades necesarias para hacer frente a las obras descritas en el proyecto de restauración de dicho edificio, se ha de señalar lo siguiente:

Primero.- Conforme al programa de inversiones 2008-2015 aprobado por la Junta de Gobierno Local a principios del año 2008, la inversión prevista para la ejecución de las obras comprendidas en el proyecto "Rehabilitación de la Logia Masónica" es la siguiente:

Anualidad 2008: 50.000 euros.

2009: 50.000 euros.

2010: 500.000 euros.

2011: 1.000.000 euros.

2012: 450.000 euros.

Total: 2.050.000 euros.

De esta información ya se dio traslado el pasado mes de agosto tanto a Alfonso Soriano Benítez de Lugo (concejal de Patrimonio Histórico), como a Eduardo Risueño Díaz (Gerente de Urbanismo) y José Luis Roca Gironés (Interventor delegado).

Segundo.- En el presupuesto del ejercicio 2008 se consignó crédito por importe de 50.000 euros en la partida presupuestaria correspondiente a transferencia de capital a esa Gerencia de Urbanismo con la finalidad de sufragar los gastos derivados de la rehabilitación del edificio, desconociendo este Servicio Gestor el destino que se ha dado a dicho crédito.

Tercero.- Se hace constar que para el próximo ejercicio presupuestario serán, primero, la Junta de Gobierno y, posteriormente, el Pleno, los órganos competentes para determinar de forma definitiva los créditos consignados para esa Gerencia".

Florentino Plasencia

EL DÍA contactó con el concejal del PSC Florentino Guzmán Plasencia, quien ha trabajado por la rehabilitación del Templo. Expresó su "sorpresa y alegría, por la ciudad, si se confirma porque sigue la línea del acuerdo unánime del pleno de noviembre de 2007". Guzmán Plasencia añadió que "después de las diferencias entre Patrimonio y Urbanismo hay que ponerlo entre comillas. Había una partida que dedicaron a otra cosa y con la crisis ya se sabe. Pero espero que las diferentes obediencias masónicas y Urbanismo puedan conveniar esa rehabilitación a fondo que necesita el Templo. Para la masonería, los símbolos son fundamentales y había preocupación. Primero, por las alegaciones a la declaración de BIC en las que el arquitecto Germán Delgado cometía errores como el número columnas en el interior o hasta el nombre. En segundo lugar, por las discrepancias entre Patrimonio y Urbanismo".

Guzmán Plasencia ha presentado tres mociones y cuatro preguntas, la última al pleno de mañana viernes, que, afirma, "voy a mantener". Añadió que "por fin vemos luz en una buena noticia para la ciudad. Que se tome en cuenta la opinión de la masonería sobre ubicar allí el Archivo de Salamanca y crear un espacio abierto para la relación directa con la ciudadanía. Hemos conseguido la apuesta por la integración total del edificio y no sólo por la fachada y queda presionar para implicar en la financiación al Cabildo y Gobierno de Canarias". Este es el acuerdo plenario unánime de noviembre de 2007:

1.- Que con carácter de urgencia se proceda de inmediato a reparar tejados y ventanas así como las estructuras externas más deterioradas, con el fin de que el Templo quede protegido cuanto antes de las inclemencias del tiempo.

2.- Que concluya de inmediato el proyecto de rehabilitación por parte de la Gerencia de Urbanismo.

3.- Que se apruebe un plan plurianual del ayuntamiento con la correspondiente asignación presupuestaria para comenzar el proyecto de rehabilitación en el ejercicio de 2008.

La participación del alcalde, Miguel Zerolo, ha sido fundamental para proteger el templo.

 

29/11/2008 13:28. Zayin #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

¿Se puede dar por cerrada la Guerra Civil?

 

GABRIEL JACKSON 30/11/2008 EL PAIS

 

Todas las guerras son crueles, y las guerras civiles parecen especialmente crueles porque dividen familias, clases sociales y hermandades profesionales dentro de un mismo país. Pero la forma de terminarlas puede influir de manera considerable en las actitudes de los supervivientes y de generaciones posteriores. En el caso de la guerra civil de Estados Unidos, la guerra de secesión, la victoria del norte hizo que Estados Unidos siguiera siendo una sola nación y que se aboliera la esclavitud en toda esa nación, incluida la zona de la derrotada Confederación sudista. Inmediatamente después de la rendición del general Robert E. Lee, el presidente Abraham Lincoln y el general en jefe Ulysses Grant ordenaron a los líderes sudistas que disolvieran sus tropas, regresaran a sus casas y reanudaran sus ocupaciones en la vida civil. Como en todas las guerras, se habían producido asesinatos y crueldades innecesarias, pero no había habido campos de concentración para los vencidos ni una política de encarcelamiento prolongado ni ejecuciones sin fin por parte del gobierno victorioso.

 

La sociedad española en su conjunto no ha juzgado la dictadura de Franco como un régimen criminal.

El norte victorioso en EE UU no castigó con saña al sur como hizo Franco con los ’rojos’.

 

A largo plazo, el fin de la guerra de secesión y la restauración de la democracia constitucional en los antiguos Estados confederados significaron también que, como la clase dirigente blanca volvió a sus posiciones de poder, los antiguos esclavos y sus hijos se vieron legalmente privados de los derechos que tenían los ciudadanos blancos. Hubo que esperar a la década de 1960, un siglo después de la guerra, tras la plena participación de soldados negros en la defensa de la democracia occidental en dos guerras mundiales y después de decenios de lucha de un movimiento de derechos civiles, para que un presidente blanco y originario del Sur, Lyndon Johnson, firmara las leyes de derechos civiles que, por fin, permitieron que los negros estadounidenses fueran ciudadanos de pleno derecho, hasta desembocar en el hecho de que acabemos de elegir a un presidente negro. Y, a lo largo del siglo XX, cuando personas del norte como el que esto escribe viajábamos por diversos Estados del sur, veíamos con frecuencia estatuas de Robert E. Lee y otros héroes políticos y militares de la Confederación derrotada, pero nunca se nos ocurrió exigir que quitaran esas estatuas.

¡Qué distintos fueron el desarrollo y las consecuencias de la Guerra Civil en España! El propósito del alzamiento militar de julio no fue liberar a esclavos ni defender un Gobierno democrático legítimo, sino destruir el primer -y muy imperfecto- experimento de democracia política en España y eliminar físicamente, dentro o fuera del campo de batalla, a todos aquellos a quienes se consideraba comunistas, ateos, anarquistas, masones, etcétera. Después llegó una dictadura de 36 años que incluyó miles de ejecuciones políticas -más en el primer decenio- y la continuación de sentencias de cárcel por motivos políticos y de esporádicas condenas a muerte hasta al final.

Sin embargo, para inmensa fortuna del sufrido pueblo español, el joven rey designado por Franco como sucesor y una parte importante de los hijos de la clase media y alta que había apoyado a Franco se habían convencido poco a poco de que a España le era mucho más beneficiosa una democracia constitucional que la continuación del Movimiento. Esta actitud y la sed de libertad de los vencidos y sus descendientes hicieron posible la transición de una dictadura militar de derechas a una monarquía democrática constitucional.

¿Por qué, entonces, han vuelto a convertirse la Guerra Civil y la dictadura posterior en objeto de enconadas disputas en la conciencia pública española? El principal factor, en estos momentos, es la enorme diferencia de trato recibido por el recuerdo público de los muchos miles de víctimas de asesinatos según fueran personas partidarias del alzamiento militar o de la defensa de la república. Las víctimas de los paseos llevados a cabo por incontrolados anarquistas o agentes estalinistas recibieron honras fúnebres siempre que fue posible recuperar sus cuerpos y, en cualquier caso, durante toda la Guerra Civil y la dictadura de Franco, fueron objeto colectivo del homenaje de la Iglesia y el Estado. Las víctimas, mucho más numerosas, de las incursiones falangistas en las prisiones y los juicios en tribunales de guerra sin un mínimo de defensa legal, seguidos de enterramientos de masas en tumbas anónimas, sólo podían ser recordadas en asustado silencio por sus familiares y amigos. Mientras Franco vivía, cualquier homenaje a su memoria era imposible; en los primeros 20 o 30 años de la Monarquía constitucional, la mayoría de la gente permaneció callada porque no había seguridad de cuánto iba a durar la libertad recién adquirida o porque aceptaba de mejor o peor grado la idea de que era mejor olvidarse del pasado, no "remover las brasas" de una guerra que, al fin y al cabo, había terminado hacía más de 50 años.

En mi opinión, si la reconciliación general de los dos bandos de la Guerra Civil dependiera sólo de restaurar la dignidad de los asesinados por la derecha y por la izquierda, sería posible dar por zanjada la cuestión en el contexto de la actual Ley de Memoria Histórica. Por comparar, si la gran mayoría de los alemanes ha reconocido los crímenes del régimen nazi; si la gran mayoría de los estadounidenses ha reconocido los crímenes colectivos de la esclavitud y posteriormente la segregación; y si la mayoría de los surafricanos ha aprobado el final del apartheid, no cabe duda de que la inmensa mayoría de los españoles podría reconocer el carácter criminal de una represión que duró décadas y ejecutó a más de 100.000 no combatientes.

Sin embargo, lo que ocurre en España, una parte importante del problema, es que la sociedad española en su conjunto no ha juzgado la dictadura de Franco como régimen criminal, en el mismo sentido en el que Alemania condenó el régimen nazi, Suráfrica condenó el apartheid y Estados Unidos condenó la esclavitud y el siglo de segregación que siguió al fin de la esclavitud. Existe una parte pequeña pero sustancial de la población española que opina que la palabra República no fue más que un sinónimo de incompetencia y desorden, que recuerda la violencia laboral, las amenazas contra la Iglesia y la burguesía y las promesas de uno u otro tipo de revolución colectivista en la primavera de 1936. Para esa minoría sustancial, el alzamiento militar fue un esfuerzo justificado, un pronunciamiento tradicional español como método para restablecer el orden público. Esas personas, aunque reconocen la extrema crueldad del régimen de Franco, consideran que la izquierda revolucionaria fue más responsable de la Guerra Civil y sus terribles consecuencias que el alzamiento del 18 de julio.

En estas circunstancias, con la opinión nacional fuertemente dividida, la Ley de Memoria Histórica cumple el propósito justo de permitir que las familias que perdieron a miembros en la salvaje represión franquista descubran todo lo posible, entre 30 y 70 años después, de los restos físicos de sus seres queridos, y que vean sus nombres limpios de acusaciones penales injustas. El Gobierno actual también ha actuado de manera honorable al conceder la ciudadanía a los exiliados republicanos y sus hijos, así como a los miembros de las Brigadas Internacionales que lucharon en defensa de la República. Y, desde luego, debería ser posible, aunque sin duda controvertido, anular por completo las condenas de prisión y muerte dictadas por los tribunales sin que se permitiera ninguna defensa ni se mostrara ninguna preocupación profesional por la veracidad de las acusaciones. Sin embargo, el trato reciente dado al esfuerzo del juez Garzón para documentar en la mayor medida posible las purgas mortales realizadas por los generales rebeldes y sus seguidores deja bien claro que muchos ciudadanos conservadores no creen que dichas purgas constituyeran crímenes contra la humanidad.

Existe un viejo dicho que siempre ha tenido un gran significado para mí como historiador: la verdad os hará libres. En realidad, me parece una frase demasiado categórica. Pero sí estoy convencido de que la voluntad de reconocer la verdad, por desagradable que sea, es un requisito indispensable para superar los recuerdos amargos que pueden transmitirse mientras no haya un relato claro, cualitativo y cuantitativo, de los crímenes cometidos por los militares rebeldes, la Falange, los "incontrolados", los agentes estalinistas y la escoria criminal que, en cualquier sociedad, se aprovecha de los odios de clase y la desintegración del orden público.

 

Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.

Gabriel Jackson es historiador estadounidense.

30/11/2008 13:40. Zayin #. sin tema No hay comentarios. Comentar.


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